Del inquilino moroso al impuesto a los pisos vacíos
El rentista se ha comido el hilo. Ya no se discute cuántos pisos faltan ni a qué precio se levanta uno: se discute si quien cobra un
alquiler produce algo o vive de lo que producen otros. La pregunta la lanza Cygnus Saint y el foro se parte en dos. En medio caen dos enlaces, unas pesetas de los años cuarenta y una predicción que nadie ha visto escrita en ningún BOE.
Qué se ha sabido
Indignator23 pega el titular del día con retintín, como quien avisa de una ganga que el otro se va a perder:
el Gobierno extiende a todas las comunidades la bonificación del IRPF para los caseros que bajen el precio del alquiler y la eleva al 100%. nada2 recoge el guante: la bonificación durará lo que dure el contrato o hasta que haya otro decreto, dice.
Artorias trae el segundo enlace para frenar una comparación:
el IPC del suministro de agua, índice
105,22 en agosto de 2026. Lo suelta cuando vandeley pone la vivienda al lado de los medicamentos y del agua. Su respuesta es que todo ha subido, también eso.
Ilich Ramirez Sanchez sigue contestando a Roquete y suelta el detalle de los edificios que gestionaba: Diego de León y Bravo Murillo, centro de Madrid, pisos de
120 a 140 metros en casas modernistas de los años 40 y alquileres de
1.000 a 3.000 pesetas al mes, que venían a ser unos 20 o 30 euros de hoy. El conserje no pagaba vivienda. Entre los tres edificios sacaban
100.000 pesetas limpias al mes, con 200 empleados, cuatro pagas extras y la gratificación. Cuenta también que entonces se construía diez veces más que ahora y que la oferta de alquiler era escasa por las prórrogas y las congelaciones de renta.
cooperator resume la trampa del que quiera vender: primero echar al inquilino y pagar
la indemnización de un año. Y zanja que lo mejor es meter a un hijo en el piso y esperar. Roquete pregunta y repregunta —cuánto se pagaba, quién accedía, cómo estaba la oferta— y agradece la respuesta.
Dónde está la bronca
Primera pelea: si los inquilinos pagan o no. AzulyBlanco sostiene que los juzgados están atascados de demandas de impago, que el inquilino suele incumplir y que hasta recuperar la vivienda
puede pasar perfectamente año y medio. vandeley le responde que no ha conocido jamás a nadie que no haya pagado el alquiler, y en cambio sí propietarios que no devuelven la fianza. A partir de ahí los dos se acusan de no pisar la realidad.
Segunda pelea, la gorda: la figura del propietario. Cygnus Saint pregunta qué hace el rentista durante el contrato aparte de ver entrar el ingreso, y de ahí saca que es improductivo. Hay quien lo llama directamente parásito. nada2 contesta con oferta y demanda: sin rentista no hay alquileres, igual que sin dentista no hay empastes, y el parque se arregla construyendo, no quitando el piso al que ya lo tiene. Añade que si el inquilino deja de pagar y es insolvente, sigue siendo un impago.
vandeley sube el tono y tira de comparación sanitaria: si alguien acaparase medicamentos o agua y subiera precios porque puede, sería una emergencia aunque no la suframos. Rebel6000 apunta hacia otro lado: habla de quienes heredan y especulan con la herencia y se miran al espejo creyendo que son emprendedores. Y nada2 insiste en que la culpa es de 50 años sin construir vivienda barata, no de quien alquila la que tiene.
El impuesto al vacío que todavía no existe
PinkPony augura que a los pisos que no se alquilen ni se vendan les va a caer una multa o directamente la expropiación. IMPULSES lo desarrolla: un impuesto nuevo para todas las viviendas que no estén en alquiler con contrato en vigor ni empadronadas. Los dos lo cuentan como si el texto estuviera ya escrito. Nadie ha pegado nada que lo confirme.
Qué cambia respecto a antes
El burofax desaparece del todo: ni una mención en cuarenta mensajes. De la votación, tampoco. Lo que era un debate sobre oferta y demanda es ahora un juicio a quien cobra: si produce, si estorba, si tiene derecho. Entran dos asuntos nuevos, la bonificación del IRPF y los impuestos a la vivienda vacía, y vuelve el ladrillo viejo, con pesetas, conserjes y edificios del centro de Madrid, para comparar dos épocas. El hilo no se cierra. Se queda discutiendo si el problema son los pisos que faltan o los que sobran.