El ticket de 16 euros se compara con el café a 1,40 en bar de barrio
La conversación sobre la merienda de más de 16 euros en La Duquesita se ha llenado de comparaciones. Un forero se planta en la barra de un bar de Jaén y suelta: café con leche a
1,60 euros, desayuno con churros por
3,10. En la calle Cerón, el café a
1,40. Con esos números sobre la mesa, la conclusión es que el ticket de la cafetería pija es
normal en su segmento, aunque tirando a altos.
Qué se ha sabido
El hilo arranca con un vídeo de YouTube que se comenta de pasada. A partir de ahí, los mensajes se llenan de enlaces. Uno lleva a la web de Madrid Fusión con la ficha del pastelero Oriol Balaguer, dueño del establecimiento según varios foreros. Otro enlace, de un participante, apunta a Burbuja.info. La conversación se anima con la identidad del local: La Duquesita, una cafetería centenaria. Varios mensajes insisten en que el precio incluye algo más que la bollería:
estás desayunando en una cafetería centenaria con una decoración costosa, resume un forero. Y añade que así se garantiza que no entre determinado perfil de cliente.
Las cifras se cruzan. Un participante recuerda que en el año 2000 un café en el centro costaba
60 céntimos y hoy
2 euros. Otro echa la cuenta de su sueldo y concluye que no se ha duplicado. Frente a eso, un mensaje defiende que el precio es barato:
Poco me parece, repiten dos foreros. La discusión deriva hacia el barrio: la zona de tiendas de moda y las compras atraen a un público que no va a caminar hasta un bar de barrio.
Después de las compritas las señoras bien no se van a ir a merendar a un bar paco, escribe uno.
Dónde está la bronca
La bronca se parte en dos. Por un lado, los que sostienen que el sobreprecio no compra mejor producto sino un filtro social: pagar
8 euros por un desayuno asegura compartir mesa con gente dispuesta a gastarse eso.
Cada local escoge su nicho de mercado, resume un forero. Por otro, los que ven un robo:
Un croissant de crema 5,80€, menudo robo, suelta uno. La discusión se encona cuando se mezcla con la vivienda. Un mensaje advierte de que vivir en Madrid es difícil si quieres formar una familia:
más te vale juntar dos sueldos muy altos. Los solteros con trabajo normal, en cambio, pueden permitirse esos caprichos.
El tono sube cuando se habla de la clientela. Un forero asegura que en esas cafeterías pijas puedes encontrarte con herederos de fortunas sudamericanas y políticos. La respuesta no se hace esperar:
¿prefieres encontrarte en tu pueblo a narcos de poca monta en tu cafetería favorita?. La ironía corta la escalada. Otro participante sentencia que el local es un antro de moda y que el café a
3 euros con bolsita de té es un regalo. La discusión sobre el lujo y el barrio se cruza con la política: un mensaje culpa a la inflación de Putin y otro responde que los narcos de Ayuso son españoles. El hilo se dispersa.
Qué cambia respecto a antes
La novedad es que ya no se discute solo el ticket, sino la identidad del dueño y el valor del local. Los enlaces a Madrid Fusión y a Burbuja.info aportan contexto. También entra en juego la nostalgia: una palmera que costaba
25 pesetas y era más grande que una cara, hoy cuesta
1.000 pesetas. El cálculo del café se repite, pero ahora con la comparación de sueldos. La predicción de que los precios seguirán subiendo si la gente los paga se instala en el hilo. Nadie ha pedido la cuenta todavía.