Mélenchon recula y el foro se enreda con el ejército
El hilo pega otro volantazo. Ya no se discute solo si Macron va a hablar o si el ejército debe salir a la calle: ahora entra en juego la clase política. Mélenchon condena los disturbios, el Gobierno le responde y el foro se divide entre los que piden mano dura y los que avisan de que el problema es mucho más grande. Mientras, alguien rescata un tuit de Dugin y las teorías sobre la Agenda 2030 se cuelan en la conversación.
Qué se ha sabido
El giro más comentado llega cuando
NOGUEROLES trae una noticia: el líder de la izquierda francesa, Jean-Luc Mélenchon, ha rechazado públicamente los disturbios de octubre de 2026. Según el texto que pega, Mélenchon declara que «quienes comparten nuestra lucha no tienen nada que hacer en los saqueos ni en los actos vandálicos», aunque atribuye la responsabilidad del caos a la gestión y las órdenes de los mandos policiales y del Gobierno. El mismo forero añade la réplica del primer ministro, Sébastien Lecornu, que acusa a Mélenchon de aplicar una «inversión cínica de las responsabilidades». También aparecen las críticas de Marine Le Pen y Jordan Bardella, que acusan a Mélenchon de «avivar la violencia» y de desmarcarse tarde.
En otro orden de cosas,
Drobed Yug pega un listado de metas de la Agenda 2030 relacionadas con la migración: la Meta 10.7 sobre facilitar la migración ordenada y segura, la Meta 10.c sobre reducir los costes de las remesas y la Meta 8.8 sobre protección de los trabajadores. El mensaje se corta, pero el enlace queda ahí.
Y
sansirole comparte un tuit de Alexander Dugin: «Dear France, arrest Macrons and finish with it.» El mensaje no lleva más contexto, pero se comenta de pasada.
Dónde está la bronca
La bronca se parte en dos frentes. Por un lado, los que creen que la solución es militar.
Señor Turles lo dice sin rodeos: «Lo normal hubiese sido ya declarar el Estado de Sitio y ordenar DISPARAR A MATAR, sin piedad alguna.»
silverwindow vaticina que si sale el ejército no habrá nadie en la calle, aunque avisa de que la calma durará poco: «Hasta dentro de 2 meses pringaos».
El DesPromotor ha mirado la Constitución francesa y apunta a que Macron podría convocar el estado de emergencia, ya que no hay armas de fuego.
Frente a esa postura,
el oso hormiguero frena en seco: «Los que habláis de dar palos como medida de choque para solucionar lo que está pasando en Francia no sois conscientes de la magnitud del problema.» Compara la policía con bomberos con extintores en un incendio forestal grave y sostiene que haría falta ley marcial, pero no para dar palos, sino para algo más profundo.
El otro choque llega con
Playero, que responde a quienes creen que la gente sin nada que perder se rendirá: «Qué iluso. No sabes que cuando no tienes nada que perder la gente muere matando.»
la_trotona le contesta que el Estado tiene muchos medios de defensa y que quien no mendigue pacíficamente puede encontrar la muerte antes.
virolai22 apunta a hacer pagar a los violentos y a sus familias.
Qué cambia respecto a antes
Lo que antes era un runrún sobre la etnia de las fuerzas de seguridad y los pronósticos sobre el discurso de Macron ahora se convierte en un debate sobre la clase política. La entrada de Mélenchon y la respuesta del Gobierno desplazan el foco: ya no se discute solo si el ejército debe salir, sino quién tiene la culpa de que la calle esté como está. La predicción de que Macron anunciaría la ley marcial o la sharia no se ha cumplido todavía, pero el foro sigue especulando con estados de excepción. El tuit de Dugin añade una capa internacional que nadie desarrolla, pero que deja caer la idea de que Francia está sola.
El dato que se discute
ischainyn aporta una cifra que dice haber buscado en Google: la población musulmana en Francia es entre el
7% y el 10% del total, incluyendo la tercera generación con nacionalidad francesa. El mismo forero avisa de que si la tendencia sigue, en 20 años serán el 25%. lek_637 desconfía de esos números y sostiene que los medios los maquillan. No hay fuente oficial en el hilo que respalde ninguna de las dos lecturas.