El hilo se enciende con el aspecto del edil y un enlace porno
El hilo se ha partido en dos direcciones que no se tocan. Por un lado, la discusión sobre la laicidad que ya venía de antes se queda en segundo plano, casi como un murmullo. Por otro, entra con fuerza una corriente que ya no habla de laicidad, ni de padrenuestros, ni de Toledo: habla del físico del concejal, de su apellido, de sus gafas y de su supuesta ideología. Y ahí se lía. Un participante abre la veda con una descripción del edil que mezcla su apellido con una anécdota de juergas. A partir de ahí, el hilo se llena de mensajes que analizan su cara, sus gafas y hasta su peso.
Uno de los mensajes más repetidos es el que reduce todo a un supuesto complejo de inferioridad. Otro participante lo desarrolla y habla de un trastorno de la personalidad, de un complejo que, según él, se explica por el origen del edil y por su aspecto. No aporta ninguna prueba: solo interpreta.
Qué se ha sabido
Poco material nuevo sobre los hechos. Lo que entra con fuerza es un enlace a una noticia que un forero pega para que los demás la lean.
aquí un enlace a la noticia. El enlace lleva a una página de Google que redirige a la información, y el forero lo acompaña de un comentario despectivo hacia el concejal. No hay comunicados, ni documentos, ni fuentes propias. La fecha que se repite es la del pleno del viernes, pero nadie la concreta más. También aparece un enlace a un sitio para adultos, que se pega sin más contexto y que algunos participantes comentan de pasada. El resto es interpretación y algún que otro cálculo sobre el aspecto del edil.
Un forero sostiene que las gafas del concejal dicen más de su coeficiente intelectual que cualquier test. Otro calcula que el presupuesto que maneja parece de ingenieros de la NASA. Son comentarios sueltos, sin datos que los respalden.
Dónde está la bronca
Aquí el choque ya no es entre laicistas. Es entre los que quieren hablar de laicidad y los que han decidido que el tema es el físico del concejal. Los primeros quedan arrinconados. Un participante intenta volver al argumento de la laicidad y recuerda que España no es un Estado laico. Otro responde con una pregunta sobre si disparar a la cabeza es muy de cristiano, y el hilo se enreda en una discusión sobre qué es fascismo y qué es comunismo.
Un forero sostiene que lo que hizo el edil no es fascismo, sino comunismo y socialismo. La respuesta no se hace esperar: otro le reprocha que está mezclando conceptos. El debate se calienta, pero no por el padrenuestro, sino por las etiquetas políticas. Mientras tanto, la corriente del físico sigue su curso. Un participante afirma que los rojiprogres tienen los peores fenotipos y los peores comportamientos. Es una opinión atribuida, sin datos, que se queda ahí. Otro responde con ironía y habla de complejo de inferioridad. La discusión se envenena con comentarios sobre el aspecto y el origen del concejal, y nadie rectifica. Al final, un forero pide difundir el asunto por WhatsApp y X, y otro se limita a decir que venía a decir lo mismo. La bronca no se resuelve: se desplaza.
Qué cambia respecto a antes
El eje se ha movido otra vez. Si en el tramo anterior la pelea era entre dos formas de entender la laicidad, ahora la laicidad queda casi abandonada. Lo que entra con fuerza es el análisis del físico y del origen del concejal, con un enlace a una noticia y otro a una página para adultos. La moción de reprobación sigue anunciada para el pleno del viernes, pero en este tramo nadie la discute: se da por hecha y se usa como decorado. La predicción que se repite es que el episodio acabará sirviendo más a quienes lo denuncian que a quien lo protagonizó. Nadie la cuestiona. Lo nuevo es que el hilo se ha convertido en un retrato del concejal hecho a base de suposiciones, y que los argumentos sobre la laicidad han quedado reducidos a un par de mensajes perdidos entre el ruido.