El hilo pasa de las citas al reclutamiento de mujeres y a la posguerra
El hilo cambia de tercio. Ya no se trata de elegir perfil en la web de citas ni de discutir si el asunto es moral. Ahora la conversación se va al frente, a la
emigración y a lo que quedará cuando acabe la guerra. Un participante abre la veda: dice que Ucrania ha empezado a reclutar mujeres y a enviarlas al frente, que ya no hay hombres y que los mercenarios llegan con cuentagotas. Lo cuenta como algo que ha oído en canales de YouTube. A partir de ahí, el hilo se parte entre los que se lo creen, los que piden pruebas y los que directamente pasan de todo y se ponen a hablar de la posguerra.
Qué se ha sabido
En este tramo no hay fuentes nuevas verificables. Se repite el vídeo
y se vuelve a enlazar la búsqueda de
perfiles de fdating. Alguien comparte un enlace a una película en Filmaffinity y suelta que «la vida se repite», sin más desarrollo. Las cifras que aparecen son las de siempre:
2,5 millones de muertos, que un participante repite sin aportar fuente, y un
70% de divorcios en Ucrania, que otro suelta también sin respaldo. Se menciona que en Kaliningrado ya no hay hombres, pero de Ucrania se dice que ellas pasan de todo. Un participante cuenta que sus amigos ucranianos le han dicho que en su país un hombre para una mujer solo es un recurso. Otro asegura que buena parte de las mujeres ya están en Occidente y que han perdido casi tantas por emigración como hombres por la guerra. Se habla de que en España solo hay gente a patadas de 45 para arriba y que en edad militar son cuatro gatos. Y se menciona un cálculo: en España el 60% de los parados tienen más de 45 años, lo que para un participante sería un filón para mandar a Ucrania.
Dónde está la bronca
La bronca ya no es sobre la moral del hilo, sino sobre si es verdad que están enviando mujeres al frente. Un participante lo afirma y otro le responde que no se lo cree, que eso es genocidio y que no hace falta esperar más. Ahí se lía: unos dicen que las mujeres ucranianas se rompen las uñas en la trinchera y que eso no se lo cree nadie, y otros responden que la necesidad de escapar es literalmente salvar la vida. La discusión deriva hacia la posguerra. Un participante sostiene que Ucrania va a quedar como un país de tarados y gente peligrosa, que al extranjero que vaya allí le van a sacar la pasta y que las mafias van a dejar pequeño a Albania. Otro responde que eso ya pasaba antes de la guerra por corrupción y idioma. También hay quien dice que las ucranianas son un desastre como pareja, que no quieren trabajar y que no son buenas amas de casa, y quien responde que la mujer más guapa con la que se ha acostado es de allí, alta, rubia, ojos azules y con carrera. La cosa se calienta cuando alguien acusa a otro de no haber estado con muchas mujeres y el otro responde que mide casi 30 centímetros más que un actor famoso y que tiene un nivel cultural y económico que el españolito medio no tiene. No se reproducen los insultos.
Qué cambia respecto a antes
Lo que antes era una discusión sobre perfiles de citas y moral ahora es una discusión sobre el reclutamiento de mujeres, la emigración y la posguerra. La predicción del plan Kalergi no vuelve a salir. La idea de que las ucranianas son las eslavas más turbias se mantiene, pero ahora se mezcla con la sospecha de que ya no quedan mujeres en Ucrania porque se han ido a Occidente. Entra con fuerza el tema de la división señoro, la posibilidad de mandar a parados mayores de 45 a combatir y la descripción de un país futuro lleno de mafias y gente peligrosa. También aparece una experiencia personal: un participante cuenta que conoció a una mujer de Chisináu 14 años más joven y que la relación acabó mal, pero eso ya se contó antes. Lo nuevo es el tono de posguerra: ya no se habla de rescatar a nadie, sino de lo que quedará cuando acabe todo.
Un cálculo que alguien hace
Un participante sostiene que en España hay al menos un millón de parados mayores de 45 años que no tienen nada que perder y que podrían ser enviados a Ucrania. Otro responde que la división señoro tendría que parar cada dos por tres para mear y que la disentería hizo estragos entre las tropas alemanas en Rusia en la Segunda Guerra Mundial. No hay más datos.