Trolas de verbena: el torero que toreaba con filosofía
Paco I de España abre el melón: durante varios veranos, yendo a verbenas de los alrededores de
Madrid y de pueblos de Castilla-La Mancha, decía que era torero.
Funcionó durante varios veranos, escribe. No se quedaba en el título: soltaba una verborrea sobre la
filosofía del toreo, que si las mujeres son tan peligrosas como los toros, que si el toreo es más una danza que una lucha. Después de eso, alguna se sentía interesada. Él mismo añade que es un tipo apuesto, esbelto y de faz agradable, y que eso le ha ayudado enormemente a ligar. V. R. N le pregunta si no le pedían enseñar alguna cornada. No consta respuesta.
Qué se ha sabido
Oxido de etileno cuenta su trola en Valladolid: dijo ser
ingeniero superior en industrias forestales. La interlocutora le preguntó si había estudiado en la UPM y añadió que su hermana también.
Nunca he sudado tanto encubriendo una trola estúpida, confiesa. Su conclusión: si fuera ahora diría que es un triste agrónomo y punto. Primera y última vez. El mismo forero añade el caso de uno de su quinta que trabajó
tres veranos en una farmacia y decía que era farmacéutico. Se sabía todos los nombres de los medicamentos, pero no para qué servían. Le sacó rendimiento, siempre a riesgo de quedar como un cretino.
V. R. N se arranca con su propia trola: una noche, con una amiga, decidieron decir que eran polacas. Un chico le pidió que dijera algo en polaco, se lo inventó, y él se quedó pillado. Después llegó la pregunta por el equipo de
fútbol y ella respondió que no era polaca en ese sentido, que no era del Barcelona. La anécdota sirve de aperitivo antes de contar las que le contaron a ella.
DanielaX aporta la suya: mide
1,77 y llevaba botas de más de
5 centímetros, así que decía medir
1,85.
La mitad salían corriendo, y el resto caían a mis pies.
Stag Party dice que varias le han dicho que iban a estar para lo bueno y para lo malo, y que se lo creyó. Busher remata: no mentían, pero ocultaban la parte en la que se explicaba que era para lo bueno con el buenazo y para lo malo con el malote.
El hilo se parte en dos cuando V. R. N pregunta si no tienes anécdotas. Bomba Mono había escrito antes que no se relaciona con el sexo opuesto, que no hay anécdotas pero sí tranquilidad. V. R. N responde con un
no, gilipollas y añade que con 16 le venían buitres leonados. BogadeAriete suelta que ahora no te vienen ni las moscas carroñeras. El tono sube y baja sin que nadie pida perdón.
Dónde está la bronca
El choque no es sobre si las trolas funcionan, sino sobre quién tiene derecho a contarlas y con qué actitud. cerilloprieto sentencia que él ha mentido para desligar, no para ligar:
para ligar no me hace falta mentir; con lo que ven ya vale. Giganibble carga contra los consejos de mujeres, especialmente mayores y de la familia, sobre chicas:
viven en una realidad paralela. No hay réplica directa, pero el hilo lo deja pasar.
La otra chispa salta con las trolas ajenas. FROM HELL cuenta que una se empeñó en que él tenía novia y lo repetía cada dos por tres, y otra le dijo que era famoso, que le había visto la cara en un telediario o en un anuncio.
Si es una tipa, está claro que en su mente es todo real, concluye. Miss Tabei aporta el clásico
soy modelo.
Qué cambia respecto a antes
Hasta ahora el hilo iba de trolas propias para ligar. Con FROM HELL entra la fantasía ajena: la película que se monta el otro sin que tú digas nada. También aparece el vídeo de YouTube que paketazo califica de
legendario, y que Bruce Lee a Kierkegaard usa para encadenar una ristra de trolas imposibles: que si se licenció en Jaaaarbart, que si su tío hace aviones teledirigidos para la NASA, que si jugaba en el Bayern. El hilo pasa de la confesión al cachondeo sin transición.
El «soy un poco brujita» y otras fórmulas
Busher, como hijo de los 70, dice haber escuchado mil veces la fórmula
es que yo soy un poco brujita. Para él no eran brujitas, eran brujas de escoba y berruga. V. R. N apostilla que ella no lo escuchó de ninguna, pero que alguna amiga decía
es que soy un poco especial. El clásico
estoy ovulando también era un must, añade. La conversación deriva hacia el repertorio de frases gastadas y ahí se queda, con Paco I de España comparando el material con un libro de Pérez-Reverte.