El hilo se llena de tuits y de la "ley rumana"
El hilo pega un volantazo. De la demografía y los conventillos se pasa a los tuits y a los vídeos. Alguien cuelga un vídeo de YouTube y otro un tuit de una cuenta que publica un vídeo de un padre con su hijo. Y a partir de ahí, el debate se parte en dos: los que hablan de la "ley rumana" y los que hablan de quién alquila a quién dentro de la misma comunidad.
Qué se ha sabido
En este tramo aparecen dos piezas. Un vídeo de YouTube,
, que se comenta sin mucho detalle. Y un tuit,
, que reproduce un vídeo publicado en abierto por un padre en Instagram. El tuit lo trae un forero y lo repiten otros dos. No se aporta contexto adicional.
Las cifras que se sueltan son dispares. Un participante afirma que
en Madrid hay gente pagando hasta 15.000 euros al mes de alquiler y que 700 euros es ofrecer poco. Otro recuerda que en 1998 pagaba
25.000 pesetas al mes por un piso en una ciudad dormitorio a 15 kilómetros de una capital de provincia, y que ganaba siete veces más. Un tercero cuenta que en 2010, en una empresa de Madrid,
cobraban 300 euros a compatriotas por meterlos en la empresa. Y otro más calcula que un piso de tres habitaciones con un sofá cama se puede sacar por
2.400 euros al mes alquilando por habitaciones.
También se menciona que ya hay un parque de viviendas sociales con precios de
100 euros o similar, repartidas por lotería. Y se habla de la "ley rumana" como algo que se aplica en algunos sitios, aunque un forero duda de que la justicia colombiana o hondureña sea menos eficiente que la rumana.
Dónde está la bronca
La bronca se divide en tres frentes. El primero es el de siempre: quién debería estar aquí. Un participante sostiene que hay que aplicar "la solución final" y otro pide deportar a los que alquilan por habitaciones. Frente a eso, varios responden que el problema no es la nacionalidad sino el negocio: un forero argumenta que
"generalmente el rentista no tiene ni puñetera idea de lo que está pasando en su piso" y que son los propios compatriotas los que se aprovechan. Otro añade que el casero, al final,
"tampoco tiene mucha más opción que tragar" porque iniciar un desahucio es complicado.
El segundo frente es el de la izquierda y las fronteras. Un participante habla de
"una gloriosa contradicción de la izquierda" entre fronteras abiertas y vivienda digna. Otro responde que en un régimen comunista no hay paguitas y que las posiciones de fronteras abiertas "nos destruyen a todos".
El tercer frente es el de los ejemplos. Un forero cuenta que en 1993 Madrid ya era "putapenico" y que ahora es "una selva". Otro responde que no todos los sudamericanos son iguales y que Madrid tiene concentrada "toda la mierda sudamerica". Un tercero pide no tratar a adultos como niños discapacitados. Y un cuarto propone un límite de aforo en viviendas:
20 metros cuadrados por persona.
Qué cambia respecto a antes
Desaparece el empadronamiento y la IMV. Entra con fuerza el alquiler entre compatriotas: quién realquila a quién, quién cobra por meter a alguien en un trabajo, quién tiene el contrato y quién vive de verdad en el piso. También entra la "ley rumana" como referencia, aunque nadie la define. Y entra un tuit con un vídeo de un padre con su hijo que se repite tres veces sin que nadie explique qué se supone que demuestra.
La predicción que falla es la de que el hilo se centraría en la ley. La que se cumple es la de que el debate derivaría hacia quién está aquí y quién debería irse. Lo nuevo es que ahora se discute si el explotador es el casero de fuera o el compatriota de dentro.
Un cálculo que circula
Un forero hace la cuenta: un piso de tres habitaciones, con un sofá cama en el comedor, se puede alquilar por
700 euros por habitación y
300 por el sofá. Total:
2.400 euros al mes. Lo llama
"el sueño húmedo del usurero-inversor". No aporta fuente, es su cálculo.