El hilo se enciende: «nos han expulsado del mercado afectivo»
El tramo arranca con un vídeo del llamado gran abandono. Un forero lo enlaza y avisa de que el fenómeno tiene una parte real y otra inflada: «El mundo sigue funcionando, no igual, pero no tan desolador como lo pintan y parejas sigue habiendo». Otro matiza que el vídeo es estadounidense, que allí no regalan la entrada como aquí, y que el autor se adapta a su contexto. A partir de ahí el hilo se parte en dos: los que sostienen que los hombres no han abandonado la economía, sino que los han echado, y los que creen que el gasto solo cambia de manos y que el sistema encontrará la forma de que todos sigan pringando.
Qué se ha sabido
El vídeo que abre el tramo es
. Un participante lo comenta y recuerda que lo vio «hace dos o tres semanas». A partir de ahí, el intercambio se llena de afirmaciones sin fuente. Uno de los mensajes más largos del tramo es la respuesta de una IA a la pregunta de por qué es tan difícil ligar en España para un hombre de entre 20 y 45 años. El texto enumera **50 razones** y arranca con datos: no te emancipas hasta los **30 de media**, el sueldo medio entre 20 y 34 años se queda en **1.300-1.500 euros netos**, el alquiler medio en Madrid, Barcelona y Valencia ronda los **1.300 euros**, y el precio del ocio ha subido un **40% desde 2020**. Le siguen razones sobre vivienda compartida, trabajo temporal y competencia con hombres de más edad que ya tienen casa pagada. El mensaje se corta en el punto 9. Otro forero responde que es «menudo pagafantas el burbubot».
Aparece también una imagen de una búsqueda de Google sobre el tema, pegada sin más comentario. Y un participante lanza una predicción con fecha: «El año 2030 va a ser un antes y un después, aunque hay cosas que ya se han adelantado».
Dónde está la bronca
El choque central ya no es si el consumo se hunde, sino quién ha dejado a quién fuera. Un participante lo plantea así: «No es que lo hayamos abandonado sino que nos han expulsado». Sostiene que, una vez fuera del mercado afectivo, los hombres no han caído en el pagafantismo, y que otros, en cambio, redoblan esfuerzos «con dedicación casi exclusiva y obsesiva a ese tema». Añade que esto lo sufren los hombres blancos con cierta cultura y que después llegará al resto. Frente a él, otro responde que entrar en ese juego es «entrar al juego de la autodestrucción» y que lo mejor es declararse libre e independiente.
La segunda bronca es sobre el gasto. Un forero lo dice claro: «Si no gastan el dinero en hembras lo gastarán en cualquier otra cosa». Y remata: pensar que los hombres van a convertirse en ascetas y ahorradores es «de una ingenuidad casi enternecedora». Otro cuenta que uno de su entorno se gasta el sueldo en réplicas de espadas de Juego de Tronos. Un tercero aporta su experiencia: trabaja menos que si estuviera soltero, porque ahora lo que gana se lo funde su mujer en zapatos y bolsos, y eso le quita las ganas. Lo dice en broma, pero añade que es cierto: ha dejado de viajar y hace todo por videoconferencia para que las dietas no acaben en El Corte Inglés.
Hay quien lleva el argumento al extremo: «Ya buscarán la forma de que los hombres del montón sigamos trabajando, lo de que consumamos es lo de menos pueden consumir otros, pero algo inventarán para que tengamos que seguir pringando». Y otro responde que el español, «por educación, biología, o el ratoncito perez SIEMPRE perseguira un chocho».
El tono sube cuando se mezcla inmigración y ayudas. Un participante habla de «charos de cuota inútiles en puestos artificiales» y otro de un hombre migrante que cobra **2.500 euros al mes** solo en ayudas oficiales. Son afirmaciones sin fuente que se lanzan al vuelo. También aparece la referencia a los hombres que se encierran en su habitación en Japón, y un forero matiza que en España esos hombres aún hacen vida normal: estudian, trabajan, salen.
Qué cambia respecto a antes
La discusión sobre si el consumo se transforma o se hunde queda aparcada. El eje se mueve a la expulsión: ya no es que los hombres abandonen, sino que alguien los ha dejado fuera. Entra con fuerza el argumento de la inmigración y las ayudas como prueba de que el sistema premia a otros. Y aparece una predicción con fecha, **2030**, que antes no estaba. La cifra de los **50 motivos** para ligar en España se convierte en el mensaje más comentado del tramo, aunque sea generado por una IA y se corte a mitad.