Bronca en el foro por el apodo a Sánchez en un canal de EEUU
El hilo se parte en dos desde el primer mensaje. Un forero abre con la frase que lo resume todo: «No a dicho nada que no pensemos toda España». A partir de ahí, el debate sobre el apodo a Pedro Sánchez en un canal estadounidense se convierte en una pelea sobre quién representa a España, qué es traición y si el insulto suma o resta votos. Las descalificaciones personales se comen páginas enteras.
Qué se ha sabido
El detonante es un tuit que se comenta en el hilo:
. En él se recogen los calificativos que una periodista dedica a Sánchez y que un participante resume así: «Frankenstein, pinocho, sátrapa. Se ha quedado a gusto la periodista».
El dato que cambia la escala lo aporta el mismo forero que abrió el hilo: «Pues es el canal más visto en lengua española en Latinoamérica». Es la única cifra que se maneja en todo el tramo. Nadie la discute, pero tampoco nadie la verifica.
Otro participante enlaza un tuit de Sánchez sobre feminismo, jóvenes y vivienda, y lo usa para atacar: «Primero te mata en unos accidentes de trenes, y luego te dice que hay que ser optimistas». La acusación queda ahí, sin más recorrido.
Hay quien pide apoyo explícito al canal: «Gente, buscad el canal en internet o en youtube y apoyadlo dándole vistas, o comentarios en youtube. Lo merecen». Y quien se pregunta por el momento de publicación: «¿Esta mierda la posteó minutos después de la tragedia?».
Dónde está la bronca
La primera grieta es sobre la representatividad. Un sector da por hecho que el insulto refleja el sentir general: «No a dicho nada que no pensemos toda España». La respuesta llega rápida y sin matices: «Lo pensarás tú con tu culo si eso... no toda España somos 4 idiotas voceando al dictado». El «toda España» se convierte en el campo de batalla.
La segunda grieta es el cálculo electoral. Un participante sostiene que el exabrupto es un regalo para el presidente: «Que le insulte esta señora a Sánchez es un gran favor que le hacen de cara a las elecciones. Con esta señora pocas personas empatizan en España». La réplica no se hace esperar: «No se precisa empatizar con ella. Se precisa empatizar con lo que dice. Y lo que dice es verdad».
El choque se personaliza. Un forero acusa a otro de traición: «Eres un puto traidor con las manos manchadas de sangre con tu voto a delincuentes». La respuesta sube el tono y deriva en insultos personales y descalificaciones sobre el aspecto físico y la ideología. El hilo deja de discutir el apodo y se convierte en una trifulca.
Hay un intento de elevar el debate: «Desde Rajoy ningún político se ha librado de un linchamiento público». Y otro de ridiculizar la defensa del canal: «Sus asesores le dirán Sánchez mira si te tienen envidia que causas furor hasta el otro lado del charco».
Qué cambia respecto a antes
Hasta ahora se discutía si el clip era humor grueso o periodismo de grito. En este tramo la discusión se desplaza a si el insulto es una estrategia electoral rentable o un tiro en el pie. La predicción que se lanza es que el exceso beneficia a Sánchez, pero nadie aporta un solo dato que la respalde. La pelea por la audiencia del canal queda en segundo plano, sustituida por la pelea sobre quién es un traidor.
El asunto nuevo que entra es el momento de publicación del tuit. Un forero pregunta si se lanzó justo después de un accidente de trenes. La pregunta queda sin respuesta, pero instala la sospecha de oportunismo.
El argumento que se repite
La idea de que fuera de España se ve a Sánchez con más claridad aparece en varios mensajes: «Conocen a Sánchez mejor fuera de España que dentro de España», «Como manejan datos de Sánchez en EEUU», «Es lo que pasa cuando no tienes comprados los periodistas como aquí». Es la versión forera de la tesis de que el canal internacional es más libre que los medios nacionales. Nadie la contrasta.
La respuesta irónica también tiene su hueco: «Faaaascistaaa !!!!! Esa señora es una fascistaaaaaaa !!!!!! (Es ironía, a veces es dificil cogerlas al vuelo)». El comentario busca desactivar la etiqueta fácil, pero se queda en eso, en un chiste.