El hilo se parte entre los que ven guerra y los que ven un aviso
El hilo se parte en dos. Unos leen el discurso de Mohamed VI como un aviso negociador y otros como la cuenta atrás para un conflicto. La discusión se enciende cuando alguien pone fecha:
antes de las elecciones del 29-N.
Qué se ha sabido
Entre el 9 y el 10 de octubre, los mensajes se llenan de enlaces y capturas. Un forero resume el discurso con datos:
«no nombró Ceuta», llamó a la relación con España
«elección soberana y compromiso voluntario» y culpó del bloqueo de las repatriaciones a
«disposiciones legales anticuadas y decisiones judiciales alejadas de la realidad». El mismo mensaje añade que el ministro Torres admitió
cero devoluciones y
10 expedientes de reagrupación enviados a Rabat.
Otro participante enlaza una noticia de
20minutos donde Mohamed VI denuncia «irresponsabilidad» de España y dice que no permitirá presiones, chantajes o amenazas. La noticia se comenta poco, pero sirve para que alguien recuerde que
«las amenazas son económicas y vienen de la UE».
La jornada deja también una ristra de tuits pegados por un mismo usuario: sobre la financiación del PSOE, un contrato de trenes de Cercanías con la empresa Stadler, la ley de nietos y el CERA, los viajes del número tres de Vivienda, una jueza, un comisario, un cónsul en Argentina repartiendo pasaportes, y varios más. Ninguno se discute a fondo; funcionan como munición de fondo.
Dónde está la bronca
La bronca real es sobre el calendario. Un forero lo dice sin rodeos:
«La guerra con Marruecos está marcada para la fecha de elecciones en España», y añade que
«a Navidad no se llega en Ceuta ni Melilla sin guerra». Lo da por hecho y pide que alguien con contactos en el ejército deje caer algo.
Enfrente, otro responde con el PIB:
«Las guerras son dinero. Las gana el que tiene más recursos, y el PIB de España es como 10 veces el marroquí». La conclusión que saca es que no hay opciones militares para Marruecos.
Una tercera vía culpa a la UE. Un participante sostiene que Mohamed VI está dispuesto a aceptar el retorno de los migrantes y que es el Gobierno español el que se niega a la devolución inmediata. La paradoja del embudo administrativo se queda sin cerrar.
También hay quien mira dentro de Marruecos:
«Hay más probabilidades de que veamos una guerra civil en Marruecos», dice un mensaje que apunta a un conflicto interno de alta intensidad. Y quien recuerda a Argelia y al Frente Polisario:
«se ladran mucho pero se muerden muy poco».
Qué cambia respecto a antes
Hasta ahora el hilo discutía el discurso y el embudo de las repatriaciones. En este tramo entra con fuerza el calendario electoral: la fecha del 29-N se convierte en el eje de la predicción más repetida. También entra la UE como amenaza económica, no como mediadora. Y aparece una corriente que desplaza el foco de España a la política interna marroquí.
Lo que no cambia: nadie ha devuelto a un solo menor, y los
10 expedientes siguen ahí. El hilo acaba sin que se cierre la ecuación.