El hilo se parte: Argentina como chiste y como cálculo
Arranca el tramo y el hilo ya no habla de
Argentina: habla de todo lo que no es Argentina. Canadá, Holanda, Suiza, Asturias, Palencia, Gredos, el Jerte, la Sierra de Ávila, Segovia, Tallin, Groenlandia, Murmansk. Cualquier sitio vale para no cruzar el charco. Y en medio de esa lista, alguien suelta la cifra que ordena el debate:
dos millones de euros fuera. Con eso, Argentina es un paraíso. Sin eso, un infierno.
Qué se ha sabido
Entre el
14 y el
15 de octubre no entra ningún enlace, ningún vídeo, ningún tuit. Solo mensajes. Pero hay datos. Uno: la horquilla de
dos millones de euros como umbral para que Argentina funcione, según un participante que además sostiene que con «un poco de cerebro» se puede multiplicar el capital por dos «en poco tiempo». Dos: la advertencia de que sin ese colchón, y sin dinero para sobornos, el país se convierte en un infierno. Tres: la comparación con Chile, que aparece como alternativa más segura. Cuatro: la mención a la inflación argentina como «brutal», con gente pasando hambre real. Cinco: la tasa de criminalidad, que un forero dice que es más alta de lo que parece. Y seis: la lista de destinos nacionales que se repite como refugio: Asturias, Palencia, Gredos, La Vera, el Jerte, Soria, Burgos, la Sierra de Ávila, Segovia.
Dónde está la bronca
El hilo se parte en dos. Por un lado, los que tratan Argentina como un chiste recurrente: que si los tiros al llegar, que si el paso a la otra vida se hace apetecible, que si el país está tan jodido que no se nota la transición. Por otro, los que lo tratan como un cálculo: dos millones, inflación, seguridad, sanidad. Y en medio, un forero que sostiene que
Argentina y España ya no se diferencian tanto y que España no es mejor que Argentina desde hace veinte años. Eso enciende a los que responden con la inflación, el hambre y las aseguradoras. La bronca no es sobre el país: es sobre si el país es comparable o no.
Hay un momento en que el hilo se va de madre. Alguien pregunta por experiencias sexuales con argentinas y otro responde que se deje de pavadas y tome un vuelo. Ahí el debate se rompe del todo y ya no vuelve.
Qué cambia respecto a antes
Lo que cambia es el eje. Ya no se discute si Argentina es barata o cara. Se discute
cuánto dinero hace falta para que funcione. La cifra de dos millones aparece como umbral y reorganiza todo: los que la tienen, paraíso; los que no, infierno. También entra con fuerza la comparación con Chile y la lista de destinos nacionales se amplía: ya no es solo Asturias o Palencia, ahora son Gredos, el Jerte, La Vera, Soria, Burgos, la Sierra de Ávila, Segovia. Y entra un asunto nuevo: la seguridad, con la duda de si es más probable sufrir un robo con violencia en Buenos Aires o en Madrid.
El cálculo que alguien hace
Un participante plantea la ecuación completa: si tienes más de dos millones de euros fuera, Argentina es un paraíso y puedes multiplicar el capital. Si pretendes vivir con una jubilación o unas decenas de miles de euros ahorrados, olvídalo. Sin dinero para sobornos, dice, es un infierno. La única diferencia con España, añade, es que allí las reglas del juego se entienden mejor desde el principio. Otro responde que con esa cifra ya no hace falta irse tan lejos.
La lista de destinos que se repite
Asturias, Palencia, Gredos, La Vera, el Jerte, Soria, Burgos, la Sierra de Ávila, Segovia. También Tallin, Groenlandia, Murmansk, Alaska, las Highlands. La lista crece a medida que el hilo avanza y Argentina se queda fuera. Alguien pregunta por Groenlandia. Otro responde que prefiere Gredos. Y así todo el rato.