Sans Segarra: el cirujano que arrasa hablando de la supraconciencia
Hay una paradoja difícil de digerir: un cirujano jubilado de 83 años, con traje gris y gesto severo, llena auditorios para explicar qué hay después de morir. Manuel Sans Segarra (Barcelona, 1943) publica con Planeta y ni su propia editorial acierta a explicar el fenómeno. Sus libros llevan meses en la estantería del hipermercado, a la altura de las cajeras.
Del quirófano al escenario: qué se le discute a Sans Segarra
El argumento de autoridad es el suyo: décadas de bata y bisturí. El problema empieza cuando abandona ese terreno. Un divulgador argentino con formación en física le reprochó las imprecisiones al hablar de fenómenos cuánticos, y ahí está el nudo: los conceptos de supraconciencia y conciencia no local suenan a ciencia, pero no salen de un laboratorio. La línea de flotación es más antigua de lo que parece: Elisabeth Kübler-Ross y el psiquiatra Raymond Moody ya recorrieron el terreno de las experiencias cercanas a la muerte hace décadas, y la anestesista Luján Comas mantiene un canal de entrevistas sobre el asunto.
En paralelo circula la lectura económica. Conferencias de pago, libros, entradas: se sostiene que hay un montaje comercial levantado sobre el miedo a morir más que un debate clínico. A eso se suman salidas de guion —negar la crisis climática, dar por vacías las iglesias, meter a Hitler en la ecuación— que desdibujan todo lo demás.
¿Dónde acaba el consuelo y empieza la caja registradora?