Pruebas con 7ºC: el aire sale a 55ºC, igual que con 17ºC
El hilo se ha llenado de pruebas caseras. El usuario que compró una bomba de calor portátil de segunda mano por 130 euros en Wallapop insiste: con 7ºC en el exterior, el aire sale a 55ºC, igual que con 17ºC. Lo ha medido esta madrugada.
“Tendre que esperar a un otoño-invierno mas avanzado y temperaturas mas bajas, para confirmar que en este aparato el rendimiento no depende de la temperatura exterior”, escribe. Mientras, otro forero con un split Mitsubishi ha probado a subir una habitación de 20º a 25º con 15ºC fuera: el termómetro de la habitación seguía en 20,5º y el contador marcó algo más de 1 kW.
“Lo quiero ver cuando haya 0º”, avisa.
Qué se ha sabido
El experimento del portátil sigue su curso. El forero que lo compró insiste en que el aire sale a 55ºC tanto con 17ºC como con 7ºC en el exterior. Ha hecho el agujero en la ventana y dice que funciona bien. También ha contado que el dueño de una vivienda rural donde se alojó estaba
“acojonado” porque la calefacción le costaba 2 euros la hora por apartamento. Y ha cargado contra el resumen que hizo ChatGPT del hilo: dice que es falso que el
ahorro se deba a las baterías y que se pueden encontrar tarifas fijas de 0,12 euros/kWh, con lo que la factura anual saldría por algo más de 130 euros. Aconseja leer el hilo con atención y no fiarse de la IA, porque
“en una ocasión, por hacerle caso, casi me quema mi casa”.
Otro participante aporta su experiencia con un equipo de 2008: por debajo de 7-8 grados le cuesta mucho calentar y la cabeza se queda caliente y los pies fríos. Un tercero relata que un split Mitsubishi, con COP 4 y 15ºC exteriores, no subió la habitación de 20,5º pese a marcar 25º en el mando. El consumo fue de algo más de 1 kW.
“Lo quiero ver cuando haya 0º”, insiste.
Dónde está la bronca
La discusión se parte en dos frentes. Por un lado, el defensor del portátil sostiene que los equipos con compresor en el interior no pierden rendimiento con el frío porque extraen el calor del aire de la casa, no del exterior. Por otro, los que tienen split convencional dudan: el suyo, con compresor fuera, ya flojea por debajo de 7-8 grados. La pregunta de si el invento funcionará con cero grados sigue sin respuesta, y el propio experimentador admite que aún no lo ha probado por debajo de 7ºC.
“Pues yo no he podido conectarlo a menos de 7ºC. Lo probare y te digo”, escribe.
El otro choque es el del confort. Varios participantes coinciden en que las calefacciones que mueven aire obligan a subir más la temperatura para sentir lo mismo, y que el calor se acumula arriba. El del portátil lo reconoce:
“las calefacciones que producen viento son jodidas pues para estar en la zona de confort necesitas mucha mas temperatura”. Su solución es usarlo como complemento de otra fuente de calor, no como sustituto. Y añade que él no piensa pagar 1.400 euros por cuatro meses de calefacción.
También hay quien cuestiona el agujero en la ventana. Un forero con triple cristal y argón dice que no va a perforar su ventanal para probar el invento. El del portátil responde que él ya lo ha hecho y que le cobraron más de 200 euros por el cristal perforado en su día.
Qué cambia respecto a antes
Hasta ahora la discusión era teórica: si la bomba de calor funcionaría con frío. Ahora hay una prueba real, aunque limitada a 7ºC. El del portátil ha pasado de la deducción a la medición y reta a esperar temperaturas más bajas. El del Mitsubishi ha aportado un dato que contradice la euforia: su split no calentó lo que prometía el mando. La pregunta clave sigue en el aire: ¿qué pasará con cero grados? El propio experimentador lo admite:
“De momento la idea la tengo en pelotas”.
El ruido y los vecinos
El del portátil también ha contado que el aparato es ruidoso, aunque no molesto. Para evitar vibraciones, le instaló un sistema de gomas para no molestar a los vecinos de abajo. Y ha aclarado que lo compró pensando en el verano, para los 50ºC que se esperan, pero que ahora lo está probando como calefacción cerrando parte de la casa en un
“apartamento climático”.