El hilo se enciende: cartas burbujeadas, libros destruidos y Casios
La conversación pega un volantazo. De los coches clásicos y las plantas raras se pasa a las cartas coleccionables, los libros que se destruyen y los objetos más insospechados. Un forero sentencia que las cartas están «burbujeadísimas» y otro añade que la codicia alrededor de Pokémon y Magic ha llegado a límites insospechados. Mientras, la disputa sobre los libros que compran las empresas de IA sube de tono y acaba en insultos. Y en medio, alguien reivindica los Casio digitales de los 80 y otro los minerales radiactivos.
Qué se ha sabido
El hilo arranca con una pregunta sobre militaria del III Reich, pero pronto se desvía. Un forero cuenta que ha vendido
150 libros en plataformas de segunda mano en tres años, la mayoría entre
2 y 5 euros, aunque los técnicos y de arte le han dado hasta
30 euros. Otro participante detalla que una botella de brandy Caballero de los años 40 puede valer entre
150 y 350 euros, y menciona el sello de Hacienda como factor de cotización. Sobre cartas, un forero asegura que Magic ya se ha comido demandas por imprimir demasiado producto y devaluar el mercado secundario, y que Pokémon acaba de abrir otra fábrica y bate récords de producción. Cuenta también que en Madrid hay colas de horas para la colección del 30 aniversario, con límite de una caja por persona, y que algunos pagaron a vagabundos para comprar más. En el apartado de libros, se afirma que las empresas de IA compran lotes masivos a tiendas de segunda mano de todo el mundo, y que esos lotes pueden incluir ejemplares de los que quedan muy pocas copias. Se enlaza un vídeo sobre cómo algunas empresas explotan la necesidad psicológica del coleccionismo:
. También se comparte un enlace a un documento sobre peyote y mescalina:
documento sobre peyote y mescalina.
Dónde está la bronca
La discusión sobre los libros se convierte en el punto más caliente. Un participante sostiene que destruir libros antiguos es un favor porque su contenido se preserva en internet, y otro le responde que esos libros pueden acabar en la basura porque nadie los quiere. El intercambio sube de tono y deriva en descalificaciones personales. La disputa sobre las cartas también enfrenta posturas: frente a quien ve una burbuja insostenible, otro defiende que la infraestructura de torneos y gradación sostiene el mercado. En numismática, un forero pregunta por las cecas difíciles de falsificar y otro explica que las réplicas de alta calidad aún no alcanzan el nivel de una ceca oficial. La conversación sobre el valor de los videojuegos retro queda aparcada.
Qué cambia respecto a antes
La numismática pierde terreno como valor seguro y el foco se desplaza a las cartas coleccionables y a los libros. Entra con fuerza la idea de que la IA está destruyendo ejemplares físicos, un argumento que antes solo se apuntaba. También aparecen nuevas categorías: los Casio digitales de los 80 y 90, los minerales radiactivos y los relojes automáticos deportivos de los 60 y 70. La predicción de que solo lo que tenga una industria detrás aguanta se refuerza con el caso de Pokémon y Magic, mientras que el mercado de libros viejos se ve como una lotería.
Nuevas apuestas y objetos raros
Un forero lanza una lista de lo que él ve con futuro: coches analógicos, relojes automáticos o manuales de pulsera, monedas de oro, Casios digitales de los 80 y 90, y Lego. Otro añade los minerales radiactivos o de tierras raras, que según él los coleccionistas estadounidenses se rifan. La conversación sobre plantas sigue viva: se detalla que lo más exclusivo es hacer semilleros masivos en busca de ejemplares anormales, monstruosos o variegados, y que esos ejemplares se venden a aficionados de países con tradición de cactus. También se menciona que un amigo coleccionaba botellas de cerveza y miniaturas de licor, pero terminó bebiéndose la colección, cerveza caducada incluida.