Encuesta tras el adelanto electoral: PP y Vox suman 212 escaños
Una encuesta difundida tras el adelanto electoral dibuja un escenario de
debacle histórica para la izquierda: PP y Vox sumarían
212 escaños y el
53% de los votos, mientras el PSOE caería hasta los
103 diputados y Sumar perdería
26 escaños. La abstención castigaría a los antiguos socios del Gobierno, que no habrían movilizado a su electorado tras la ruptura con Junts. Con estos números, Feijóo y Abascal podrían gobernar sin depender de nadie más. Hay quien sostiene que Sánchez ya ha ganado, aunque otros participantes afirman lo contrario.
El 46% del censo vive de pensiones, subsidios o empleo público
Un dato que circula con fuerza es que el
46% del censo electoral vive de pensiones, subsidios y empleos públicos. Esa cifra, difundida a partir de una información periodística, alimenta la tesis de que el poder real ya no está en las urnas, sino en la nómina. Hay quien sostiene que ese bloque de votantes es impermeable a los cambios y que cualquier gobierno, sea del color que sea, tendrá que gestionarlo sin tocar el statu quo. En contra pesa el argumento de que ese porcentaje no vota en bloque ni tiene por qué alinearse con una sola opción.
¿Por qué se da por hecha la victoria de Sánchez antes de votar?
La respuesta que se repite es que el control del relato mediático es decisivo. Una parte del análisis sostiene que la televisión pública y la mayoría de las privadas están alineadas con el Gobierno, y que la gente votará lo que le digan que vote. Esa tesis choca con la evidencia de las encuestas, que dan una mayoría clara a la derecha. El contraargumento es que las encuestas también pronosticaron una debacle en 2023 y no se cumplió. La campaña acaba de empezar y los equipos de PP y Vox, según varios análisis, van perdidos y metiendo la pata.
El PP y Vox, ante el riesgo de una campaña larga
Los primeros días de campaña no están siendo buenos para la derecha. Hay quien describe a los equipos de campaña de PP y Vox como desorientados, sin rumbo claro, mientras el PSOE mantiene la iniciativa. La campaña se les puede hacer muy larga si no espabilan. Frente a eso, la izquierda afronta su propio problema: la división. Sumar pierde 26 escaños y el espacio a la izquierda del PSOE se desploma. La ruptura con Junts ha pasado factura y la abstención castiga especialmente a los socios del Gobierno.
El poder real y el futuro del Estado
Más allá de quién gane, hay un diagnóstico que gana peso: da igual quién gobierne, porque la agonía económica es la misma. O se mantiene el espejismo tirando de deuda hasta que todo explote, o entran los otros, encuentran el pufo y explota igual. No queda piedra sobre piedra. En ese contexto, algunos análisis apuntan a que el poder real ya está en otra pantalla, pintada de azul, y que Sánchez está amortizado. La UE, sostienen, no puede permitirse que en la cuarta economía del euro pase lo que pasó en la tercera, Italia.
Al final, la pregunta no es si Sánchez ha ganado, sino si alguien ha ganado algo. Las encuestas dan mayoría a la derecha, el PSOE se hunde, Sumar desaparece y el 46% del censo vive de la nómina pública. Con estos mimbres, el cesto lo van a tejer igual.