El hilo se parte: votar a VOX como mal menor o quedarse en casa
La pregunta del abstencionista abre dos frentes. Unos defienden votar a VOX para mover la ventana de Overton. Otros responden que el turno no cambia nada. El hilo se parte en dos y nadie cede.
Qué se ha sabido
En este tramo no se pegan enlaces ni tuits. Los datos que aparecen son opiniones y experiencias. Un participante dice que en las últimas andaluzas votó a VOX y que el gobierno de Juanma no ha sacado medidas progresistas desde entonces. Otro asegura que acaba de haber decretos que permiten a los inquilinos que no pagan quedarse en la vivienda hasta
4 años. Se menciona que VOX ha quitado subvenciones a ONGs y ha puesto trabas legales a la inmigración. También se habla de que el PSOE ha dado un pucherazo, sin pruebas. Y se repite la idea de que el voto a VOX sirve para que los progres rabien en la noche electoral.
Dónde está la bronca
El choque es entre los que ven el voto como herramienta y los que lo ven como trampa. Los primeros sostienen que votar a VOX instala temas en el debate: igualdad entre hombres y mujeres, mano dura con la delincuencia, control migratorio. Uno lo llama «mover la ventana de Overton». Otro dice que aunque VOX no pueda derogar leyes, su presencia fuerza a hablar de lo que nadie habla. Los segundos responden que el PP ya gobernó y no cambió nada estructural. Que VOX no va a cambiar nada. Que el R78 sigue vivo. Que votar es elegir entre caca y mierda. Un tercer grupo, más pequeño, dice que votar a VOX es votar al mal menor y que eso se hace a diario en la vida. Uno de ellos cuenta que fue abstencionista muchos años y que ahora vota sin comerse el coco. Otro dice que votará a VOX aunque no esté de acuerdo con todo, porque pesa más lo bueno. La bronca sube cuando alguien dice que la abstención equivale a votar al PSOE. Y cuando otro responde que el voto no cambia dinámicas ya trazadas. No hay rectificaciones claras. Algún participante reconoce que no lo tiene claro y que quizá vote por primera vez.
Qué cambia respecto a antes
Antes se hablaba de expectativas bajas. Ahora la discusión se centra en si esas expectativas justifican el voto. Entra con fuerza la idea de que votar a VOX sirve para que los progres rabien, más como desahogo que como cálculo político. También aparece la experiencia concreta de Andalucía y el argumento de que VOX ya ha quitado subvenciones a ONGs y ha puesto trabas a la inmigración. Se menciona un decreto reciente sobre ocupación que, según un participante, permite a los inquilinos morosos quedarse
4 años. Y se repite la sospecha de pucherazo, sin pruebas. La predicción de que el pulso se decidirá en los márgenes sigue en pie, pero ahora con más gente diciendo que votará aunque no le convenza.
Argumentos que se repiten
El mal menor se aplica a diario, dice uno. Si no votas, otros votan por ti, dice otro. La derecha cobardona está más fiscalizada, dice un tercero. VOX no va a cambiar nada, responde un cuarto. El R78 sigue igual, insiste un quinto. La ventana de Overton se mueve, insiste un sexto. Y en medio, varios reconocen que no lo tienen claro y que quizá voten por primera vez.