Del «pasaporte plastificado» al contrato de 1956: el hilo busca culpables
El hilo deja de discutir quién tiene derecho a hablar de la fallecida y se pone a buscar culpables. En este tramo entran tuits, un intento de explicar el contrato de
alquiler y una pelea que ya no va de la señora.
40 mensajes entre el 7 y el 8 de octubre y el tono no baja.
Qué se ha sabido
Lo nuevo son varios tuits pegados tal cual. Uno de
@Lucas.eth dice que «el psoe va a sacrificar a maricarmen, será su George floyd». Otro de
@Exiliado sostiene que «el sistema, con PP, VOX y JUNTS de cómplices, han matado a Mari Carmen». Un tercero, de
@RTVE Noticias, informa de una «sentada pacífica improvisada en las inmediaciones del Congreso de los Diputados tras la muerte de Maricarmen», con asistentes que proceden de la acampada de Sol. Y otro de
@Nenedenadie pregunta si habría muerto sin el estrés del desahucio y sin el acoso mediático.
El mensaje con más chicha es el de un forero que reconstruye la historia del contrato: el padre de Mari Carmen firmó el alquiler en
1956; bajo las leyes de la dictadura las mujeres casadas no podían ser titulares; al morir el padre el contrato pasó por subrogación; cuando la madre falleció en
2005, el traspaso a Mari Carmen computó como segunda subrogación, y las leyes posteriores protegen menos al segundo subrogado. Lo cuenta como dato, sin fuente.
También aparece un tuit de
@Sarah Santaolalla que culpa a «los fondos buitres, los rentistas y los miserables políticos y mediáticos», y otro de
@El Colmenero que resume: «No ha muerto, la han matado. Mari Carmen o fascismo, ése es el resumen de las próximas elecciones».
Dónde está la bronca
La bronca se muda. Ya no es sobre la fallecida: es sobre quién ayuda de verdad y quién solo posturea. Un participante cuenta que tiene dos viviendas desocupadas y que en su día prestó una en comodato a una pareja con una niña durante cuatro años, y defiende que la ayuda sincera debe ser discreta. La respuesta es que si tiene dos casas libres y no se las ofrece a nadie, el discurso no se sostiene. A partir de ahí, dos foreros se enzarzan en un intercambio de descalificaciones personales que ocupa varias páginas y del que no sale ni un dato sobre el caso.
En paralelo, sigue la trinchera política. Un bloque da por hecho que la muerte se ha usado como arma electoral y que «estamos en campaña». Otro responde que el sistema entero es responsable. Y en medio, alguien zanja que a los
87 años lo normal es morirse, que la van a usar como arma política y que él se da por satisfecho si llega a los 80.
Hay también quien introduce la vacunación: un forero cuenta que hoy empezaba la vacunación en la residencia de su madre, y otro responde con una pregunta irónica sobre si ha aparecido un pasaporte plastificado junto al cuerpo. La sospecha no se desarrolla.
Qué cambia respecto a antes
Lo que cambia es el eje. Antes se discutía quién tenía derecho a hablar de la muerte. Ahora se discute quién es el culpable y quién ayuda de verdad. Entra un intento de explicación jurídica del contrato, con fechas concretas, y entra la sentada frente al Congreso como hecho nuevo. También entra la pelea personal entre dos foreros, que se come el hilo.
Lo que se da por superado: la discusión sobre si hubo o no informe forense. Nadie la menciona. Lo que no se resuelve: si la muerte fue un asesinato, una negligencia o una muerte natural a los 87 años. El hilo sigue sin ponerse de acuerdo y ya casi nadie lo intenta.
Una cronología que alguien arma
El relato del contrato, tal como se pega, encadena tres fechas:
1956, firma del padre;
2005, muerte de la madre y segunda subrogación; y el presente, con la situación legal de Mari Carmen ya fragilizada. No se aporta documento ni enlace que lo respalde. Se cuenta como explicación, no como prueba.