El hilo se enreda en la educación de los 80 y en quién se casa con quién
El hilo ya no va de si el hombre español es la vergüenza de Europa. Va de si las madres de los 80 trabajaban fuera, de si las chicas aprendían a fregar en casa y de con quién se casan unos y otras. La bronca se ha movido a la memoria familiar y a las estadísticas de matrimonios.
Qué se ha sabido
En este tramo aparece un solo enlace:
un artículo de El Debate sobre españoles que se casan con latinas y españolas que se casan con europeos. Se pega sin más comentario y sirve para reabrir el asunto de las parejas mixtas.
Un participante asegura que, en números absolutos, se casan más españoles con europeas que al revés. Y añade que, según el gráfico del enlace, las españolas se casan mayoritariamente con nigerianos, argelinos y marroquíes, mientras que los españoles lo hacen con rusas, ucranianas y chinas. No cita fuente propia más allá del artículo.
Aparece una cifra suelta:
1488. Va pegada a un mensaje que dice «Yo me llevo 5». Sin contexto ni explicación.
Otra forera cuenta que ha recibido
más de 15 mensajes privados, y se queja de que algunos usuarios van de machitos en público y luego escriben por privado. No concreta más.
Nadie aporta estudios, encuestas ni datos oficiales. Las cifras que se manejan son las del enlace o cálculos propios sin respaldo.
Dónde está la bronca
El choque fuerte es sobre la educación de las mujeres en los 80. Una forera sostiene que en su entorno todas las chicas recibían la misma educación: se las animaba a estudiar, pero se daba por hecho que ellas harían las tareas de casa, independientemente de que estudiasen o no. Dice que no ha dicho que las familias las animaran a ser amas de casa, y que se ha dedicado a hacer entrevistas sociológicas casa por casa.
Otro participante le responde que no diga que la instrucción doméstica era una costumbre generalizada en aquella época, porque él la vivió y coincidió con la irrupción masiva de mujeres en la universidad. Añade que en los 70 y 80 las familias obreras empujaban a sus hijos a estudiar, y le reprocha que haya contado la historia de su madre con detalle y que haya descalificado a su padre y a su hermano.
La forera insiste: sus amigas de la infancia, primas y conocidas tuvieron la misma educación en los 80. Reconoce que a ella siempre la animaron a estudiar, pero mantiene que se diferenciaba por sexos en las tareas de casa. Y dice que no habla solo de su entorno, sino de muchas casas que ha visitado en entrevistas.
En paralelo, sigue el cruce sobre las italianas. Una participante insiste en que fueron las erasmus italianas las que decían que las españolas eran más guapas y los españoles más guapos que los italianos. Otro forero le responde que decir que las italianas son feas le quita credibilidad. Ella se defiende: no lo dice ella, lo decían ellas. Y aclara que a ella, a diferencia de esas erasmus, no le gustan más los italianos que los españoles.
Otra forera interviene para decir que los hombres españoles solo valen cuando son niños y buena gente, o cuando pasan de los 40. En medio, dice, dan vergüenza.
También hay quien sostiene que el infantilismo del hombre occidental y la tacañería del español son consecuencia del feminismo y que el hombre español da diez vueltas en todo. Y añade que la mujer española es fea, apoyándose en encuestas mundiales que, según dice, la sitúan siempre en la cola. No aporta el nombre de esas encuestas.
Un participante responde a todo esto que el hilo no vale ni para empezar, porque se casan más españoles con europeas que españolas con europeos.
Qué cambia respecto a antes
El asunto de la higiene y la tacañería queda aparcado. Ahora la discusión es sobre la educación doméstica de los 80, sobre si las madres trabajaban fuera o no, y sobre con quién se casan los españoles y las españolas. Entra un enlace de El Debate que se usa para apoyar una tesis sobre matrimonios mixtos. Y aparece un dato nuevo: los privados que dice haber recibido una forera. La bronca ya no es solo sobre el atractivo o la soltería de las participantes, sino sobre qué se enseñaba a las niñas en casa y qué dicen las estadísticas de bodas. El hilo sigue partido y sin acuerdo.