El Senado pregunta por el carbón marroquí y el foro se enciende
El 21 de febrero, un forero abre el hilo con la pregunta del senador popular por León, Alfonso Rodríguez-Hevia, a la ministra Teresa Ribera: por qué se cierran minas y térmicas mientras se compra
energía producida con carbón a Marruecos. La respuesta oficial, que el mineral marroquí es más barato porque no paga el régimen de emisiones de la UE, no calma a nadie. A partir de ahí,
401 mensajes en algo más de dos meses. El debate se parte en dos: los que defienden el cierre por la directiva europea de emisiones y los que lo ven como una decisión ideológica que destruye empleo.
Qué se ha sabido
El hilo arranca con la interpelación del senador Rodríguez-Hevia, que califica de «despropósito» la actuación del Gobierno. El 19 de febrero,
la noticia recoge sus declaraciones. Poco después se enlazan dos piezas sobre la política autonómica:
la crítica de Del Olmo por no ser invitada al plan de cuencas y
la petición de Tudanca de un acuerdo que cambie la política del carbón.
En la página 2, un forero aporta el dato clave: en 2018
España vendió 3.500 GWh a Marruecos y compró 129 GWh. El saldo es exportador. Otro participante detalla que hay dos cables, con capacidad de
600 MW hacia España y 900 MW en sentido inverso, y que Marruecos propuso en 2015 duplicar la interconexión. La discusión se llena de cifras: el coste del carbón nacional según el BOE de 2013, los
20.000 millones de euros que cuesta un reactor nuevo, los
120 euros/MWh a los que se vendería la energía nuclear, los
40 años de amortización. También se cita el caso de Hinckley Point en Reino Unido como ejemplo de desastre económico.
El 8 de marzo, alguien enlaza la noticia de que
Europa investiga la importación española de energía de carbón desde Marruecos. El 4 de abril, la Guardia Civil detiene a cuatro personas por los cortes en la AP-66 durante las protestas mineras. El 26 de abril, un forero informa de que el mercado mayorista español deja de comprar electricidad a las térmicas marroquíes tras llegar el caso a Bruselas.
Dónde está la bronca
El choque es frontal. Por un lado, los que sostienen que el cierre viene impuesto por la directiva europea de emisiones industriales: las térmicas españolas son viejas, contaminantes y no han invertido en filtros. El 30 de junio de 2020 es la fecha límite para adaptarse. «Sánchez no cierra nada, lo cierra la directiva sobre emisiones comunitaria», zanja un participante. Los defensores de esta tesis insisten en que el carbón nacional es caro y de baja calidad, y que las renovables ya son competitivas sin subvención.
Enfrente, los que ven una decisión política: «Su transición no es energética, es ideológica». Repiten que Alemania construye trece nuevas térmicas de carbón, que China instala 260 GW y que el Reino Unido abre una mina. Del lado contrario se responde que ese carbón británico es metalúrgico, para acero, no para electricidad, y que las plantas alemanas se decidieron hace una década. La discusión sobre la nuclear también se encona: unos defienden reactores de generación IV; otros responden que son prototipos y que no hay caso de negocio. «Los reactores Gen IV no existen, son powerpoints», sentencia un forero.
El tono sube. Hay insultos, descalificaciones y varios participantes anuncian que se van. Un forero resume: «No encuentro ninguna réplica, simplemente se hace oídos sordos a las respuestas». Otro responde: «Es una pena que en ningún tema haya ningún tipo de contra argumentación».
Qué cambia respecto a antes
Al principio del hilo, la pregunta era por qué se compra carbón marroquí. A medida que avanzan los mensajes, el foco se desplaza a la nuclear, a los costes de las renovables y a la credibilidad de las fuentes. La predicción de que el carbón está muerto se topa con la realidad de que China sigue instalando térmicas. El debate sobre Marruecos queda en segundo plano cuando se descubre que el saldo es exportador y que la energía comprada es una fracción mínima. El 26 de abril, la noticia de que se deja de comprar electricidad a Marruecos cierra el círculo, pero nadie da el asunto por resuelto.