Semen y espetec: la tesis de la putrescina y la espermidina
Dos sustancias que no comparten origen, textura ni función desprenderían, según un participante del foro, una percepción olfativa casi idéntica. No es solo una broma de sobremesa: hay quien sostiene que la coincidencia se apoya en dos compuestos concretos, la putrescina y la espermidina, que aparecerían tanto en el fluido seminal como en los embutidos curados fermentados.
¿Por qué el semen y el espetec huelen parecido?
La explicación que se da en el hilo es química: según esa versión, ambas sustancias liberarían aminas resultantes de la degradación de proteínas, y el olfato humano las leería como una misma familia de compuestos. Nadie dijo que fuera un aroma de perfumería.
La prueba del pañuelo: media hora y coincide
El experimento que describe un forero no necesita laboratorio. Basta usar un pañuelo de papel y dejarlo reposar al lado media hora. Pasado ese tiempo, según su relato, el olor es idéntico al de un espetec recién cortado. La ventana temporal importa: en fresco el aroma no aparece, según esta versión, porque es la exposición al aire la que lo hace aflorar.
El tubo de ensayo que nadie supo identificar
Hay un caso que circula como anécdota de instituto: un estudiante sustrajo un tubo del laboratorio, lo cerró con una muestra propia y lo dejó dos días macerando. Después lo pasaba entre compañeros preguntando qué olían y nadie acertó. Quien lo cuenta no recuerda si el olor recordaba al del espetec: lo describe como ciertamente nauseabundo.
Casa Tarradellas, el salchichón, el árbol que supuestamente olía a espetec: la conversación deriva hacia el folclore antes de volver a la química. Con la putrescina y la espermidina sobre la mesa, ¿cuántos parecidos olfativos cotidianos seguimos atribuyendo al azar cuando detrás podría haber una ruta metabólica común?