El hilo se enreda con el tuit de Voxemita y el «reductio ad Hitlerum»
El debate sobre el veto a Abascal en TVE sigue su curso. En este tramo, los mensajes se centran en la definición de «nazi» y en el posible efecto electoral de las acusaciones. Un participante enlaza un tuit de la cuenta @Voxemita Enfurecido sobre unas declaraciones de Carlos Bardem, y la conversación se ramifica hacia otros frentes.
Qué se ha sabido
No hay comunicados ni resoluciones nuevas. Todo ocurre el
6 de noviembre de 2026. Un forero comparte un tuit de @Voxemita Enfurecido que critica unas declaraciones de Carlos Bardem sobre Santiago Abascal y sus votantes, y lo compara con el discurso del humorista. El enlace se comenta como ejemplo de un patrón:
«Mismo discurso que este otro fantoche la otra semana», escribe quien lo pega. No se aportan fechas nuevas ni fuentes adicionales.
Dónde está la bronca
La discusión se divide en varios frentes. Por un lado, varios participantes cuestionan el uso de la etiqueta «nazi».
«Nazi era el ciudadano aleman afiliado al partido nazi, valga la redundancia. Todo lo demas es reductio ad Hitlerum», escribe uno. Otro añade:
«A ver nazi= Nacional-socialista. Más cerca de él de lo que se cree...». La idea que se repite es que llamar nazi a Vox o a sus votantes es un exceso retórico que vacía la palabra.
Enfrente, algunos sostienen que la etiqueta tiene un efecto contrario al buscado.
«este discurso de llamar nazis a los votantes de VOX, no creo que les quite ningun voto, como pensaban antes el resto de partidos, mas bien creo que les incrementan», apunta un forero. Otro lo resume:
«Lo que digan estos mermaos sólo puede dar votos a vox». La conclusión es que la sobrerreacción de la izquierda puede movilizar al votante de Vox.
También hay quien lleva el debate al terreno de la
libertad de expresión.
«Yo soy pro libertad de expresión, pero la verdad es que los rojos son los primeros en pedir censura para los demás», sostiene un participante. Y otro añade:
«Viva la LIBERTAD de expresión , tanto para lo malo como para lo bueno».
El tono general es de escepticismo hacia el humorista. Varios mensajes cuestionan su relevancia:
«Y este quien es?»,
«Otra opinión de un don nadie que genera tráfico»,
«¿Por qué dais visibilidad a gente que son la nada más absoluta?». La discusión deriva hacia la figura del cómico y su supuesta condición de guionista, sin que se aporten datos nuevos.
Qué cambia respecto a antes
El foco se desplaza de la petición de veto al análisis de sus efectos. La predicción que se lanza es que las acusaciones de nazismo no restan votos a Vox, sino que pueden sumarlos. También entra en juego el tuit de Voxemita, que amplía la discusión a otras declaraciones polémicas. La conversación sigue sin resolverse y se ramifica hacia la libertad de expresión y el papel de los medios.