Óscar Puente reivindica su gestión: «Yo les molesto porque hago muy bien mi trabajo»
En una comparecencia días después del accidente de Adamuz, el ministro de Transportes, Óscar Puente, se dirigió a la oposición con una frase recogida en un tuit: «Yo les molesto porque hago muy bien mi trabajo». La declaración llega en un contexto de tensión política por la seguridad ferroviaria y ha generado debate sobre la responsabilidad ministerial y el relato oficial.
La frase que lo cambió todo
La comparecencia se produjo días después del accidente de Adamuz, un siniestro que ya había colocado la gestión de infraestructuras en el punto de mira. Puente optó por la confrontación directa con la oposición, atribuyendo las críticas a una cuestión de celos profesionales, según la interpretación de algunos participantes en el debate. El gesto ha sido leído por varios de ellos como una huida hacia adelante.
Del «trabajo bien hecho» a la siniestralidad ferroviaria
La reacción no se hizo esperar. Frente al «trabajo bien hecho» que reivindica el ministro, un participante del debate sostiene que España se sitúa entre los países con mayor siniestralidad ferroviaria, con más de 100 muertos en un solo año por accidentes que considera evitables. La contradicción entre el discurso autocomplaciente y esas cifras es el eje del escepticismo hacia el relato oficial. La pregunta que sobrevuela es incómoda: ¿es hacerlo bien mantener una red con esos niveles de accidentalidad?
El desgaste de un ministro en el punto de mira
El tono de la comparecencia ha reforzado, para algunos intervinientes, la percepción de un responsable político más preocupado por su imagen que por las consecuencias de su gestión. La frase ha sido interpretada como un ejemplo de narcisismo institucional, y desde distintos ángulos se subraya la falta de empatía hacia las víctimas y sus familias. La política de transporte se convierte así en el campo de batalla donde se dirime algo más que un balance de gestión: la credibilidad del propio Gobierno.
La seguridad ferroviaria como asignatura pendiente
Más allá del cruce de declaraciones, el fondo del asunto es la seguridad de la red. Los accidentes evitables, la inversión en mantenimiento y la coordinación entre operadores son cuestiones que exigen respuestas técnicas, no consignas. Mientras el ministro se felicita por su labor, los datos de siniestralidad dibujan, según un participante, un panorama que invita a pensar que el «trabajo bien hecho» es, cuanto menos, discutible. La discusión sigue abierta.