De 75 a 184 euros: el mapa de la tasa de basura
El hilo se ha convertido en un mapa fiscal improvisado. Cada mensaje añade una cifra nueva y el cabreo crece al comprobar que la misma bolsa de basura cuesta el doble según el código postal.
118 euros paga la abuela de un forero,
139 en un ayuntamiento socialista,
140 en Valencia,
130 en la zona de Embajadores y
184 en Barcelona. En medio, un caso que escuece:
dos plazos de 75 euros por un piso en el que ni siquiera se vive.
Qué se ha sabido
La conversación arranca con una comparación de importes. Un forero dice que su abuela paga
118 euros y otro responde con
139 en un consistorio gobernado por el PSOE. En Valencia,
140; en Embajadores,
130; en Barcelona,
184. Un comercio ha pasado de
34 a 75 euros y el ayuntamiento ya le ha avisado de que podría verse obligado a contratar una empresa externa para gestionar residuos. Otro usuario cuenta que en su carpeta ciudadana la tasa ha saltado de
78 a 104 euros por un piso de 70 metros donde vive solo, y que aún no le ha llegado la carta de pago. En Castilla y León, según un mensaje, se paga dos veces: por la basura y por reciclar.
La explicación legal que se da en el hilo es la misma que ya se comentó: la Ley 7/2022 obliga a cubrir el coste real. Pero ahora se añade el detalle del puerta a puerta. En la provincia de Valencia, cuenta un vecino, no hay contenedores: dejas un cubo con cada residuo en la puerta, un día toca orgánico, otro envases, otro cartón, y si abren la bolsa y ven algo que no corresponde, no se llevan la basura y dejan una pegatina roja.
“Yo firmaría por pagar eso”, dice otro, que paga 120 y encima tiene que separar en casa.
Dónde está la bronca
El choque ya no es solo por el importe, sino por el formato. Varios mensajes insisten en que la carta parece una sanción:
“hasta que no miré un poco por Internet, he buscado donde estaba el motivo de la penalización”, escribe un forero que se pregunta cómo pueden ser
“tan hijos de puta y mafiosos”. La indignación se mezcla con la sensación de que el descuento por pronto pago es una trampa:
“nos hacen el favor de elegir si nos roban algo menos si pagamos antes”.
La bronca política aparece pronto. Un participante atribuye la tasa a haber votado a un alcalde del PP; otro responde con el mismo argumento pero al revés, señalando un ayuntamiento socialista de toda la vida. La evidencia que maneja el hilo no sostiene ninguna de las dos lecturas: el origen es una norma estatal. Aun así, la tentación de buscar culpables por el color del consistorio sigue ahí.
El tono sube cuando se habla de qué hacer con la basura. Hay quien propone dejarla en la calle de otros barrios o en la puerta del alcalde. Son mensajes de cabreo, no de acción, pero muestran hasta qué punto el recibo ha tocado una fibra. También hay quien ironiza con que los impuestos son para sanidad y educación, y otro responde cambiando el dominio del foro por
“sanidadyeducacion.es”.
Qué cambia respecto a antes
Hasta ahora el debate era si la tasa era legal y por qué llegaba de repente. En este tramo la discusión se desplaza a la comparación entre municipios y a la experiencia concreta de cada uno. Ya no se discute tanto el origen como la disparidad:
de 75 a 184 euros por el mismo servicio. La predicción que se hace es que la carta de pago tardará en llegar a muchos, porque ya está en la carpeta ciudadana antes que en el buzón. Y entra un asunto nuevo: el puerta a puerta, que encarece el servicio y añade la vigilancia de la bolsa. El hilo no se cierra; sigue sumando importes.