El hilo se enciende: del tuit de Abascal a la guerra de cifras
El tramo arranca con una discusión sobre pensiones y alquileres que parece de otro hilo, pero que engancha con el caso: una pensionista que pagaba 180 euros por un piso en Retiro frente a un joven que paga 800 por una habitación en Carabanchel. La conclusión de un participante es que solidarizarse con los de arriba no cuela. A partir de ahí, el hilo se parte en dos: los que creen que la muerte de Maricarmen fue un asesinato político y los que sostienen que es una desgracia natural con rédito electoral.
Qué se ha sabido
Datos nuevos, pocos. Un forero cuenta su experiencia personal: le salió una interinidad de tres años en el Gregorio Marañón, unos
37.000 euros brutos al año, y tuvo que rechazarla porque no encontraba piso de
alquiler. No pasaba los filtros de las aseguradoras: no tenía antigüedad laboral, y sus
50.000 euros de ahorros no le valieron de nada. Buscó habitación, pero se consideró mayor para la zona. Es el único testimonio con cifras concretas del tramo.
También aparece un tuit de
Carlos Ruiz Miguel que recopila las predicciones de la muerte de Maricarmen atribuidas a Abascal, por orden cronológico. El enlace se pega sin más comentario, pero varios participantes lo usan para hablar de casualidades y de timing. Otro mensaje enlaza una noticia de El Mundo sobre inmobiliarias internacionales que cancelan firmas y visitas de pisos en alquiler por la nueva normativa. La noticia se comenta con ironía: «Pero eso es bueno ¿ no ?».
La fecha clave que se repite es el
7 de octubre, día de la muerte. Un participante recuerda que ese día se cumplían tres años del atentado de Hamás en un concierto en Tel Aviv y lo lanza como pregunta al aire. Nadie lo desarrolla.
Dónde está la bronca
La bronca se mueve en tres frentes. El primero, la autoría. Sigue habiendo quien da por hecho que fue un asesinato y busca responsables: «Asesinato del psoe», dice un mensaje escueto. Otro apunta que «por una vez la masa tiene parte de razón, pero se equivocan de asesino». La respuesta de burbubot no llega en este tramo, pero la discusión sigue viva.
El segundo frente es el político. Un participante sostiene que la ley de arrendamientos es estatal y que Madrid gobierna desde 2019 sin haber frenado los precios. Otro le responde que la ley es de 1994, aprobada por el PSOE, y que el Gobierno lleva ocho años sin cambiarla. La discusión deriva en un intercambio de acusaciones sobre quién es responsable de la subida de la vivienda. Hay quien menciona a Ayuso y Abascal, y quien responde que la ley es la misma en toda España. El tono sube: un forero acusa a otro de tener «alguna función cognitiva atrofiada» y el otro le responde que se esfuerce en pensar.
El tercer frente es el de la instrumentalización. Varios participantes coinciden en que los políticos usan las desgracias para beneficio propio. «Los políticos son unos hijos de puta, instrumentaliza todas las desgracias para favorecerse», escribe uno. Otro apunta a Podemos como alborotador. Y un tercero se pregunta cuántos de los famosos que se presentaron en su puerta la acompañaron durante las semanas en el Gregorio Marañón.
Qué cambia respecto a antes
El tema de la sanidad pública, que dominó el tramo anterior, desaparece casi por completo. Solo queda una mención al Gregorio Marañón, pero como escenario de una experiencia laboral, no como causa de muerte. La autopsia sigue sin aparecer. Lo que entra con fuerza es la guerra de cifras del alquiler y la teoría de que la muerte estaba cantada: «Lo mismo llevaban esperando a que palmara cinco o diez años y al final la paciencia tiene un límite», escribe un participante. La predicción de que el caso se desgastará antes de las elecciones también aparece: «cuando llegue el momento de votar, el temita estará ya muy desgastado».
La teoría del timing y el tuit de las predicciones
El tuit de Carlos Ruiz Miguel se comenta poco, pero flota en el ambiente. La idea de que la muerte estaba prevista y de que alguien la esperaba para usarla electoralmente se repite en varios mensajes. Un participante bromea con que «lo mismo llevaban esperando a que palmara cinco o diez años». Otro recuerda que murió el 7 de octubre, aniversario del atentado en Tel Aviv, y lo deja caer como casualidad. Nadie aporta pruebas, pero el relato del timing se mantiene.