El hilo arranca con dos conocidos y acaba en copago sanitario
La conversación sobre la abstención de la derecha el 29N empieza con un diagnóstico pesimista y en menos de una página ya se ha partido en tres: los que creen que ningún partido tiene convicción, los que discuten el tamaño de la muestra y los que se enzarzan en un debate sobre recortes sociales que no estaba en la cabecera. El primer mensaje lo deja claro: para un forero, ni la derecha ni la izquierda tienen ideas firmes, y lo compara con salir a torear sin capote y sin espada. La única motivación que atribuye a los políticos es el dinero y los contactos. La metáfora náutica remata: te ponen al mando de una nave con varias vías de agua que se hundirá pase lo que pase. La respuesta no se hace esperar:
«Me parece un discurso desmoralizador». El pesimista se justifica: su intención era dar ánimos.
Qué se ha sabido
En este tramo no hay enlaces, tuits ni vídeos. Lo que sí aparece son dos muestras improvisadas que se cruzan. Un participante cuenta que conoce a
dos votantes de izquierdas que ahora votarán a VOX porque están decepcionados. Otro responde con la experiencia contraria:
dos personas que votaban al PSOE y que ahora también se pasan a VOX. La ironía sobre el tamaño de la muestra se repite:
«Dos personas es “mucha gente”, como estadístico hasta Tezanos te puede dar empleo».
El hilo también introduce una fecha y un plazo. Un forero que dice haber estado
10 años sin votar anuncia que ahora votará «seeeeeeeeguro» viendo lo que nos afecta. Otro zanja:
«Los de derechas vamos a fichar los domingos sí o sí».
Dónde está la bronca
La primera bronca es por el tono. Un participante acusa al pesimista de desmoralizar y este responde que su intención era dar ánimos. La segunda es por el muestreo: los dos casos personales se usan como prueba de tendencia y varios foreros los desmontan con ironía estadística.
Pero la bronca de verdad llega cuando el debate deriva a las políticas sociales. Un forero sostiene que con la derecha en el gobierno lo único seguro son recortes en políticas sociales, y que no se resolverán vivienda, inmigración ni corrupción. La respuesta es una lista de medidas: congelar sueldos de funcionarios, congelar pensiones, copago sanitario del
10%, deuda cero para las comunidades y privatizar servicios hospitalarios como celadores, mantenimiento y lavandería. El argumento se apoya en una comparación con el bar:
«voy al bar y me dan LA MISMA CERVEZA pero ahora de los 3 euros que cuesta me piden que pague 30 CTS, ¿tengo o no tengo la misma cerveza?». El otro responde:
«Menuda comparación, oiga».
Qué cambia respecto a antes
El foco se mueve. La discusión sobre si la derecha se abstiene queda en segundo plano y entra con fuerza el debate sobre qué haría la derecha si gobierna: recortes, copago, privatización de servicios. También aparece una corriente que no pide abstención sino algo más radical:
«No penséis que el cambio va a venir tirando una papeleta en una urna, pacíficamente». Frente a eso, otro forero defiende que todas las opciones son válidas y legales, incluida quedarse en casa.
La experiencia personal como argumento
El hilo se llena de anécdotas cruzadas. Un forero dice conocer a
dos votantes de izquierdas decepcionados que se pasan a VOX. Otro responde con
dos votantes socialistas que también cambian. Un tercero cuenta que estuvo
10 años sin votar y que ahora votará. Y un cuarto asegura que los de derechas van a votar «sí o sí». Ninguna de esas experiencias se puede comprobar, pero todas se usan como si fueran encuestas.