Del CECOT a la covid: el hilo se enciende con la liberación del 50%
El hilo pega un volantazo. La noticia de que Bukele evalúa liberar al
50% de los 92.000 presos de su estado de excepción se convierte en el arma que unos y otros esgrimen. Un participante la enlaza y pregunta, irónico, cómo se explica que el mismo que enjauló a los malos ahora quiera soltarlos. La respuesta no tarda: si los enjauló sin juicio, la liberación es la prueba de que el método era un relato. El debate se llena de insultos, referencias a la covid y acusaciones de dictadura. La conversación se parte en dos y nadie cede.
Qué se ha sabido
El enlace a la noticia de
El País sobre la posible liberación condicional de la mitad de los reclusos del CECOT aparece en el hilo y se convierte en el eje. También se cuela un enlace a un canal de Telegram con un vídeo de saqueos, que se comenta entre burlas. Y se menciona un informe de CNN en español sobre el mismo plan de liberación. Los datos que se repiten:
92.000 presos, estado de excepción de
5 años,
2% de la población encarcelada. Un forero calcula que eso son
1.000 mensajes al mes de otro participante, y lo usa para recomendar ignorarlo.
Dónde está la bronca
El choque es total. Por un lado, los que defienden el modelo: sostienen que Bukele cogió a los malos, los metió en una jaula y el país pasó de ser el más violento del mundo a tener cifras de delincuencia de Canadá. Frente a ellos, los que ven una dictadura: argumentan que encarcelar sin juicio al
2% de la población es propio de un estado policial, y que la intención de liberar al
50% demuestra que el relato no se sostiene. La discusión deriva hacia la covid: un participante compara el estado de excepción salvadoreño con los confinamientos y los centros de internamiento vividos en España, y acusa a los defensores de Bukele de haber aplaudido restricciones similares. La respuesta es que aquí se encerró al
100% de la población sin juicio. El tono se degrada con insultos y descalificaciones personales.
Qué cambia respecto a antes
La noticia de la liberación de presos deja de ser un dato suelto y se convierte en el argumento central. Ya no se discute solo si el método funciona, sino qué pasa cuando el propio Bukele empieza a desmontarlo. La predicción de que el modelo tiene fecha de caducidad gana peso. También entra con fuerza la comparación con la pandemia, que hasta ahora solo se había mencionado de pasada. Y aparece la sospecha de que Bukele sea un títere del sistema, con la advertencia de que cuando deje de servir lo quitarán.
El cálculo que nadie compra
Un forero lanza una propuesta extrema: disparar a matar a quien se vea robando, con bodycams para cubrirse. Otro responde con un cálculo demográfico: ¿matar al
90% de la población? La discusión deriva hacia la viabilidad de la mano dura sin juicio. Nadie da una solución que convenza a ambos lados.