El hilo se parte: Le Pen, títere o calculadora
El foro arranca con una pregunta simple: cuántas elecciones hacen en Francia. A partir de ahí, el hilo se parte en dos. Unos ven en el giro de Le Pen una concesión más de su estrategia de normalización. Otros, directamente, la colocan como pieza de un tablero que no controla. La conversación salta de la UE al franco CFA, del voto musulmán a las mezquitas en Rusia, y de ahí a la quiebra fiscal francesa. Sin resolver nada, como es costumbre.
Qué se ha sabido
En este tramo no hay noticia nueva, solo un enlace a
una información de El Mundo sobre el giro de Le Pen que un participante pega para reforzar su tesis. El resto es interpretación. Se menciona que el estado francés gasta al año
300.000 millones de euros en ayudas sociales y banlieus, según un cálculo que un forero lanza sin fuente. El mismo añade que con el franco CFA y su red de empresas en África, Francia sacaba del continente
400.000 millones de euros al año, y que ahora no llega ni a
100.000 millones. Otra cifra que aparece:
8.000 mezquitas en Rusia, casi el triple que en Alemania, según otro participante. Son datos que circulan en el hilo, no confirmados.
Dónde está la bronca
La discusión se divide entre los que creen que Le Pen se modera para ganar y los que sostienen que nunca ha querido gobernar. Un participante lo dice claro: «Le pen nunca ha querido gobernar, es otro partido de las élites económicas utilizado para encauzar el descontento». Frente a eso, otro responde que «parece que está si quiere ganar» y que «Francia está al borde de la quiebra. Obviamente le habrán dado un toque: modérate o no pillas poltrona». La bronca se encona cuando se mezcla con Rusia. Un forero acusa a otro de ser «follarrusos y follamoros» y antisemita; el aludido responde que «el estercolero follamoros más grande de europa es Alemania» y que «el peligro que nos hace mal a diario es el europeísmo veintitrentista y no Putin». También hay quien ve en Le Pen y en la líder de AfD una operación de las élites: «las élites quieren que votemos a esos partidos». Y quien recuerda que el voto musulmán en Francia es «mayoritariamente islamista y de izquierdas, pero hay mucho musulman moderado que vota a Le Pen».
Qué cambia respecto a antes
Lo que se da por superado es la idea de que Le Pen sube solo porque los franceses se radicalizan. Aquí se impone otra lectura: sube porque hace una concesión en cada elección —OTAN, UE, euro, aborto—. También entra un asunto nuevo: el coste de una Francia fuera de la UE. Un participante dibuja el escenario: «Francia fuera de la UE, seria balcanizada, tanto por secesiones internas, como por sus vecinos», y añade que los territorios de ultramar «serian robados por los EEUU». Nadie lo rebate con datos. La predicción que falla es la de quienes esperaban un discurso más duro con los musulmanes franceses: el hilo asume que Le Pen no puede decir otra cosa que «son franceses» sin romper su marco. Y aparece una hipótesis nueva: que la moderación no es convicción sino condición para que los mercados no le cierren la puerta.
El cálculo que circula
Un forero intenta cuadrar las cuentas de lo que Francia gasta y lo que saca de África. Su conclusión: el estado francés se gasta
300.000 millones al año en ayudas sociales y banlieus, mientras que del África francofona ya no extrae ni
100.000 millones, frente a los
400.000 millones de antes. No aporta fuente. Otro responde que si los musulmanes fueran mano de obra barata, «darian algun beneficio al estado, o al menos no supondrian una carga, pero desgraciadamente no lo son». La discusión deriva hacia si el voto musulmán es un bloque o no. Y ahí se queda, sin acuerdo.