El hilo se enreda con el vidrio, el CrossFit y las cajas de cerveza
El foro se ha ido por las ramas. Lo que empezó como un pulso entre hábitos y bolsillo ha derivado en una discusión sobre el precio del vidrio reciclado, las cajas de cerveza que se bebe una conocida y si los gimnasios de CrossFit son el nuevo bar. La caída de la recaudación sigue ahí, pero nadie la mira ya.
Qué se ha sabido
11kjuan suelta un dato que descoloca:
cuesta más el vidrio reciclado que contiene la cerveza. Juan Palomo lo confirma con precios:
5,70 euros una Estrella Galicia y 5 euros una Radler. KUTRONIO aporta su propia experiencia inversora: sus acciones de VIDRALA, fabricante de envases de vidrio,
las compró a 77,20 euros y han cerrado a 90,80 euros. Espera resultados del tercer trimestre de 2026 y un dividendo con una acción gratuita por cada veinte. Charlatan avisa de que
en 15 años se acaban los bares de vinos y que los nacidos a partir del 80 no pisan el bar entre semana. Magufillo cuenta que una conocida suya bebe
tres cajas diarias mínimo y ahora alguna más. Tubiegah pregunta cuántos tercios son una caja. Visilleras hace el cálculo del ocio:
entre 20 y 30 euros por persona una noche de fin de semana solo con cervezas, y
160 euros al mes si sales dos días por semana. En un pub raro es encontrar una pinta por menos de 5 euros y el tercio de Heineken llega a 6 en sitios finos. Maedhros apunta que
cada persona que va a CrossFit se deja 100 euros al mes de media.
Dónde está la bronca
El hilo se parte en varias trincheras. Por un lado, los que ven el fin de la hostelería tradicional: Charlatan sostiene que la hostelería tiene fecha de caducidad y que los jóvenes no pisan el bar entre semana. farero_interino recuerda que el consumo ya se resintió en 2008 y que desde entonces cerraron miles de bares y la gente compra en el súper. Por otro, los que creen que el consumo no baja, sino que se transforma. Magufillo asegura que
juraría que ha subido el consumo y pone el ejemplo de su conocida. Darknight33 acusa al foro de sesgos de confirmación:
no todo el mundo sale a ocupar terrazas, y quienes lo hacen van menos que hace 20 años y muchos piden bebidas no alcohólicas. Despotricador compara las terrazas con las iglesias:
están llenas, pero hay las mismas que hace 50 años y la población se ha multiplicado. J.Murdock ironiza con que en las terrazas se hace desfilar los tercios y los quintos. Maedhros sentencia que los hábitos de los boomers y la generación X están muriendo y que la gente cada vez suda más del alcohol. Triffin’s dilemma lo resume:
no se puede tener hábitos de whisky con ingresos de cerveza. Felson ofrece tres lecturas: el pesimista dice que no hay dinero ni para las mismas cañas, el progresista que por fin se bebe menos y el optimista que se abaratarán los destilados. Tramontano propone subir más el precio para compensar la bajada. Alvaro de Bazan avisa de que esto todavía no ha empezado. Derrochaduros zanja que ahora se bebe agua porque es más barato. Andrés Hurtado define la cerveza como el medicamento que permite soportar un poco menos mal los horrores cotidianos. fredesvindo solo pide que no le quiten la Coca-Cola. Y eL PERRO arremete contra los bebedores de cerveza con insultos que este resumen no reproduce.
Qué cambia respecto a antes
La pelea entre hábitos y bolsillo queda aparcada. Ahora el eje es otro: el precio del vidrio, el coste de salir y el relevo generacional. La predicción de que las terrazas llenas desmentían la caída se matiza con la imagen de las iglesias de Despotricador y con el cálculo de Visilleras. Entra un asunto nuevo: la inversión en VIDRALA como termómetro del negocio del envase. Y se cuela el CrossFit como sustituto del ocio nocturno. Nadie ha vuelto a mirar los datos de agosto.
El cálculo que nadie discute
Visilleras pone números a la noche: cubata entre 8 y 10 euros, pinta por encima de 5, tercio de Heineken a 6 en sitios finos. Una salida normal, solo cervezas, 20 o 30 euros por persona. Dos días por semana todo el mes, mínimo 160 euros. Y eso sin cenar, sin cine y sin copa. Con esas cifras, el recorte no es ideología, es aritmética doméstica.
El vídeo que circula por el hilo