El hilo vira a la extrema izquierda y a Soros como culpables
La conversación sobre los disturbios de Barcelona ya no menciona a Soto Ivars. En este tramo, los foreros se enzarzan en una discusión sobre si los altercados son cosa de la extrema izquierda, de George Soros o de una operación híbrida para favorecer a VOX. Nadie aporta pruebas nuevas. El debate se calienta y las descalificaciones personales sustituyen a los argumentos.
Qué se ha sabido
No hay datos nuevos sobre los disturbios. Los enlaces que se pegan son los mismos que ya circulaban: un artículo de
La Gaceta sobre las siete organizaciones vinculadas a Soros y un par de vídeos de YouTube que se comentan sin aportar información verificable. Las fechas que se manejan siguen siendo las del 25 de octubre de 2026, aunque los mensajes se escriben entre el 28 y el 29. Alguien menciona que la sede de la Open Society está en Barcelona, pero no lo desarrolla. Otro forero recuerda que la injerencia rusa en el independentismo catalán quedó demostrada, aunque no cita ninguna fuente concreta.
Dónde está la bronca
El hilo se parte en dos trincheras. Por un lado, Xanna sostiene que las cuentas anónimas que incitan a menores a saquear e incendiar buscan desacreditar a la izquierda y favorecer a la extrema derecha. «Todo apunta a una operación híbrida para desacreditar a la llamada 'izquierda global'», escribe, y añade que esas cuentas «solo pueden ser cuentas 'amiguitas' de VOX». Para ella, la evidencia de los vínculos de VOX con la extrema derecha estadounidense e israelí está ahí, mientras que los vínculos con Rusia o China están por descubrir.
Enfrente, varios foreros replican que la extrema izquierda también tiene interés en el caos. Curioso80 afirma que «los rojelios han aplaudido siempre masivamente las protestas, violentas o no» y que ahora la ciudadanía está harta. Añade que «los sorosianos han hecho mucho más por exterminar y reemplazar a los españoles que los Netanyahus», una afirmación que Xanna califica de conspiración sin base. Power Ranger en paro interviene para decir que las organizaciones de extrema izquierda del País Vasco se han desligado de los disturbios y que el cartel que anuncia una protesta lleva una bandera española, lo que a su juicio descarta la autoría de la izquierda abertzale.
La discusión deriva hacia si el PSOE se beneficia o no. Pepeleches sostiene que al PSOE no le interesa el caos porque su electorado es «gente normal» a la que no le gusta ver arder las calles. Curioso80 responde que los socialistas han regalado a la izquierda radical lo que pedía y que ahora no pueden controlarlo.
El tono se degrada. Hay insultos y descalificaciones personales, y varios mensajes se cruzan acusándose de no argumentar. Eric Finch interviene con una frase que mezcla culpables: «Rusia es la culpable. Rusia y la conjura judeo-masónica», y arremete contra quienes defienden que es la extrema derecha la que calienta las calles. Xanna le responde que se saque de la manga la autoría rusa sin pruebas.
Qué cambia respecto a antes
El foco ya no está en Rusia o China como instigadores, sino en la extrema izquierda y en Soros. La predicción de que el hilo acabaría culpando a la extrema derecha se ha cumplido solo en parte: Xanna insiste en esa tesis, pero cada vez más voces apuntan a la izquierda radical o a Soros. El asunto de la injerencia extranjera queda arrinconado. Nadie ha aportado un documento que vincule a un Estado concreto con los disturbios. La discusión sigue sin resolverse y el hilo se ha convertido en una pelea sobre quién es el enemigo real.