El hilo se enreda con Soros, la OTAN y el 11M
La conversación sobre los disturbios de Barcelona ya no va de Soto Ivars. En este tramo, los foreros se lanzan a discutir quién está detrás de verdad: si Soros, la OTAN, el Pentágono, los servicios secretos franceses o una combinación de todos. El columnista queda casi olvidado mientras las teorías se acumulan sin que nadie aporte pruebas nuevas.
Qué se ha sabido
En este tramo no hay datos nuevos sobre los disturbios. Los enlaces que se pegan son los mismos que ya circulaban: un
artículo de Diario Red sobre el fenómeno «blocus» y un
reportaje de La Gaceta que vincula siete organizaciones de las protestas en Francia con George Soros. También se cuela un tuit de
@Pedro Sánchez en el que habla de
128 detenidos y de «puro vandalismo instigado desde las redes», y otro de
@Romàn que analiza el fenómeno «blocus» desde el principio del «cui bono» sin señalar a ningún país. La fecha que se maneja sigue siendo la del
25 de octubre de 2026, aunque los mensajes se escriben entre el 26 y el 28.
Dónde está la bronca
El hilo se parte en tres. Un grupo insiste en que detrás de los disturbios está
George Soros: «No meter entre los dudosos a Soros..... le delata mucho», escribe uno. Otro añade que «a todos estos perros antifa los saca Soros (y ese no se da tiros en el pie) o la guerra híbrida de Gerasimov bajo ordenes putinianas». La ironía sobre la omisión del financiero se repite: «¿Te has fijado que en este tipo de discusiones que se dan por televisión no sacan a Soros a pasear?».
Un segundo frente culpa a
Estados Unidos. Un participante recuerda que hay «un país que está interviniendo en todos los procesos electorales en Europa y en América» y que lo puso por escrito en su estrategia de seguridad nacional. Otro lo resume: «LAS REDES SOCIALES SON DEL PENTAGONO». La idea de que las plataformas están controladas por Washington gana peso entre algunos.
El tercer grupo apunta a
Francia. «Los servicios secretos gabachos están exacerbando los disturbios y a la vez haciendo difundir que Putin está detrás», sostiene un forero, que cree que el objetivo es «justificar un control mucho mayor sobre su propia población» y tener «un casus belli contra Rusia».
La discusión sobre el
11M entra de lleno cuando un participante menciona que «para ataque híbrido el 11M: Otan, red Gladio, Francia, Marruecos, ETA de tontos utiles, moropatines y camellos mojamelas, 200 muertos y cambio de guion». La frase, además de mezclar elementos dispares, sirve para ilustrar hasta qué punto el concepto de «ataque híbrido» se estira hasta romperse.
También hay quien duda de que los disturbios beneficien a la izquierda. «No creo que beneficie a los Sumar, Podemos, Común, ERC y demás. No conviene mostrar la patita», escribe un forero, que añade que «la opinión pública en España (no es Francia...) no acepta la violencia en absoluto». La posibilidad de una «falsa bandera de la derecha» se menciona, aunque el mismo participante la ve «poco probable».
Qué cambia respecto a antes
Soto Ivars desaparece del foco. Si en la entrega anterior el debate giraba en torno a si es «disidencia controlada» o un provocador, ahora el columnista es un pretexto. La discusión se ha desplazado hacia las teorías de la conspiración clásicas: Soros, el Pentágono, la OTAN, los servicios secretos franceses. La predicción de que el hilo acabaría hablando de judíos y Soros se cumple, aunque sin el tono antisemita que algunos denunciaron antes.
El asunto de la «guerra híbrida» se descompone en múltiples variantes. Ya no es solo Rusia o China: ahora también es Estados Unidos, Francia o una combinación de todos. La idea de que «Europa se ha puesto ella solita en una situación tan débil, que todos los buitres están carroñeando a gusto» resume el sentir de varios participantes, que ven a la UE como víctima de su propia debilidad más que de una operación externa concreta.
La cita de un tuit de Pedro Sánchez sobre los
128 detenidos se usa para recordar que el Gobierno atribuye los disturbios a «puro vandalismo instigado desde las redes», sin mencionar a ningún país. Eso no zanja nada: los foreros siguen discutiendo si las redes son del Pentágono, de Soros o de ambos a la vez.