Soto Ivars y el vodka: el hilo se llena de teorías
El hilo se ha partido en dos. A un lado, los que piden a Soto Ivars que explique por qué en Barcelona sí hay mano extranjera y en A Coruña, Oviedo, Madrid o Mahón no. Al otro, los que directamente pasan de la pregunta y colocan su propia teoría: China, Rusia, Soros, la CIA, el Mossad o el propio Soto Ivars a sueldo de alguien. La conversación ha dejado de discutir el tuit y se ha puesto a repartir carnés de conspirador.
Qué se ha sabido
En este tramo no hay datos nuevos sobre los disturbios. Lo que aparece son enlaces y ocurrencias. Un forero enlaza una
noticia de La Gaceta sobre siete organizaciones vinculadas a Soros en las protestas de Francia para sostener que el dinero exterior existe. Otro responde con un
que no se comenta. Y un tercero sentencia que «mañana nos lo aclararán en Horizonte», en referencia al programa de Iker Jiménez. La fecha que se maneja es la del 25 de octubre de 2026, la misma del hilo.
Dónde está la bronca
El choque central es el que ya venía de antes, pero ahora se llena de nombres. Un participante insiste en que la coincidencia de método no prueba autoría: «En los disturbios en LA Coruña, Oviedo, Madrid, Mahón ¿también estaban los del vodka detrás?». La pregunta no obtiene respuesta. Enfrente, otro forero sostiene que «esos disturbios no aparecen de la nada» y que algo de razón lleva Soto Ivars, aunque le reprocha que no mencione la supuesta pataleta de Estados Unidos por los contratos de vigilancia fronteriza en Ceuta y Melilla. Ahí entra el negocio: según este participante, Sánchez habría colocado dispositivos de Huawei en las fronteras y Palantir habría perdido la posibilidad de hacer negocio.
La bronca se multiplica cuando alguien sugiere que el propio Soto Ivars podría estar a sueldo de la Open Society de Soros. La ironía recorre el hilo: el que señala a Rusia y China acaba señalado por otros. Varios participantes compiten por colocar su villano favorito. Uno apunta a la CIA y al Mossad como impulsores de la inseguridad para favorecer a partidos de extrema derecha. Otro responde que «China tiene negocio con todo el Psoe para vender sus baratijas». Y un tercero zanja que «siempre son los judíos» para, acto seguido, ser contestado con la misma moneda por otro que dice que «la culpa por poder puede ser hasta de gente que está por encima de esos dos mierdapaises».
El tono sube y baja. Hay quien pide explicaciones y hay quien directamente pasa de la tesis del ataque híbrido: «Como si la moronegrada necesitara a Putin o a China», escribe un participante, que sostiene que los disturbios son «marxistas y anticapitalistas quemando las calles». Frente a esa lectura, otro responde que «la han liado miles de veces por europa sin esa organizacion ninguna» y que el problema son «células terroristas esperando cualquier chorrada para salir a quemar todo». La conversación deriva hacia un debate sobre si la violencia necesita un cerebro externo o le basta con un detonante y una multitud.
Qué cambia respecto a antes
Lo que antes era una discusión sobre el tuit de Soto Ivars se ha convertido en un catálogo de teorías de la conspiración. La pregunta original —de qué país viene el vodka o el té verde— queda enterrada bajo una montaña de sospechosos. El hilo ya no discute si hay ataque híbrido, sino quién lo dirige. Y ahí no hay acuerdo posible: cada forero tiene su propio sospechoso y su propio interés oculto. La única predicción que se lanza es la de un participante que augura que «mañana nos lo aclararán en Horizonte». El resto es especulación sin respuesta.
El cálculo que circula
Un forero hace su propia cuenta: «¿Cuánta gente 'famosa' creéis que cobra de países sociedades secretas, etc.?». No da cifras, pero deja caer que el mundo lo domina «gente que está por encima de las naciones» y que los disturbios no se organizan solos. Es la versión de bolsillo de la tesis del ataque híbrido, aplicada a todo lo que se mueve.