El PSOE gana, pero la mayoría la firman PP y Vox
El PSOE es el partido más votado. Y aun así no gobierna. La encuesta de SW Demoscopia difundida el 5 de noviembre sitúa a los socialistas en un
29,8% de los votos y 126 escaños, por delante del PP, que se queda en un 29,1% y 117 diputados. La paradoja es el titular: quien gana las
elecciones no suma; quien pierde, sí. Vox, con un
16,0% y 62 escaños, es la llave que convierte una derrota ajustada en una mayoría suficiente para el bloque de la derecha.
El sondeo, con una valoración de
6,7 sobre 10 en el PollCheck que acompaña al tuit, dibuja un escenario de empate técnico en votos y de desequilibrio claro en escaños. Los socialistas aguantan como primera fuerza pese a todo, pero el margen de siete décimas sobre el PP no se traduce en capacidad de investidura. La aritmética manda más que el porcentaje.
El frente amplio que no llega a ser frente
El resto del tablero no ayuda a compensar. Frente Amplio aparece con un
5,0% y 13 escaños, un resultado que sirve para tener voz pero no para inclinar la balanza. Podemos, con un
1,3%, se queda fuera de cualquier ecuación relevante. La izquierda del PSOE no suma lo suficiente para replicar una mayoría alternativa, y ese es el dato que convierte el 29,8% en un triunfo agridulce.
Hay quien sostiene que la encuesta está encargada por un medio concreto y que eso condiciona su lectura. Otros, en cambio, la dan por buena y recuerdan que ya la habían anticipado. La discusión sobre quién paga el sondeo es vieja conocida en este país: cuando el resultado gusta, se cita; cuando no, se descalifica al demoscópico.
El fantasma del fraude y la desconfianza en las encuestas
La conversación derivó rápido hacia el terreno de siempre. Una parte del análisis sostiene que las encuestas no valen nada porque luego el resultado se altera por vías que no se controlan. Otra corriente responde que ese discurso es el que alimenta la desafección y que, si de verdad hubiera un pucherazo sistemático, no habría sondeos que lo anticiparan.
El cálculo más optimista para el bloque de la derecha asume que PP y Vox repiten la suma; el escenario pesimista parte de que Vox se desinfla y el PSOE recupera el espacio perdido. Con estos números, la investidura depende de un puñado de escaños y de ninguna mayoría absoluta. La predicción con reservas: si el 29,8% se confirma, el PSOE ganará la noche electoral y perderá el Gobierno. Otra cosa es que alguien lo explique sin recurrir al insulto.