El hilo se rompe: de los pisos de 1968 a los cimientos de Lorca
El hilo arranca con un cálculo: un piso protegido de 80 metros en una gran ciudad costaba en 1968 el equivalente a
240 euros mensuales de alquiler y
52.000 euros de compra en moneda de 2026. Un forero lo traduce a pesetas:
250.000 pesetas de la época. Y a partir de ahí se lía.
Qué se ha sabido
Registrador pone las cifras sobre la mesa. Comprador de afecto hace la cuenta: con un sueldo de
8.000 pesetas al mes, el piso se pagaba en
32 meses,
2,6 años. Carajote corrige: hoy serían
38 años con un solo sueldo, no 16.
«16 será con 2 sueldos», apostilla.
Blancoyenbotella desglosa el mecanismo franquista con enlaces al BOE: anticipos sin interés del Instituto Nacional de la Vivienda que cubrían hasta el
75% del presupuesto protegible, bonificaciones fiscales, suelo expropiado y construcción directa del INV y la Obra Sindical del Hogar.
El BOE de 1955 que cita recoge parte de ese entramado.
Lefebre aporta otro recuento:
3.016.460 viviendas protegidas entre 1943 y 1973 y
4.080.619 entre 1961 y 1975, no todas del INV. Es una cifra que no coincide con la del hilo original, pero él la suelta sin más.
Carajote cambia de tercio y habla de construcción:
«antes no se hacían cimientos en condiciones ni se dejaba fraguar el hormigón». Menciona Lorca. Wanamaker responde que en los cascos antiguos no se tiran pisos a porrillo. Carajote insiste: en su calle han tenido que soltar
600.000 euros por un bloque que se venía abajo. Cita a un arquitecto ya fallecido:
«todos los pisos que ves si no se les da el mantenimiento que se les debe dar caerán».
Dónde está la bronca
El hilo se parte en dos. Por un lado, los que defienden que Franco construyó mucho y bien, y que el Gobierno actual no construye nada. Registrador insiste:
«Franco construyó 20 veces más de pisos de protección oficial que el Gobierno actual». Gonzalor añade que con Franco
«viviríamos mejor».
Por otro, los que responden que esos pisos no eran para todos. HaCHa lo dice con datos: en Madrid existía una
«lista de atenciones especiales» y en las promociones Virgen del Pilar y Nuestra Señora del Buen Suceso, adjudicadas en
1951, el
30% de las viviendas se repartió por ese procedimiento.
«Eso no es protección oficial, eso es poner al pueblo a levantar casas baratuzas para tus amigos», remata.
Malditos Bastardos apunta a un
«genocidio de la clase trabajadora» como punto de partida. Patriarca del Wifi lo lleva más lejos:
«Franco no hizo nada, ni construyó nada, ni pagó nada».
En medio, el choque sobre la calidad. Carajote sostiene que las técnicas antiguas no eran correctas. Wanamaker responde que las técnicas serían las de la época y que las cifras del hilo son
«demoledoras».
Qué cambia respecto a antes
Hasta ahora el debate iba de cuántos pisos y a qué precio. En este tramo entra la
calidad de la construcción y el
mantenimiento. También entra el
BOE como fuente, con enlaces concretos a la legislación de 1954 y 1955. Y entra un recuento alternativo: Lefebre habla de
7 millones de viviendas protegidas en total, no 1,5. Nadie lo discute, pero tampoco lo adopta.
La predicción de Carajote es clara:
«el día que haya un pedo de mosquito se cae medio país». Wanamaker no le compra el argumento. El hilo sigue sin cerrarse.
Una experiencia personal que vale la pena
Carajote cuenta que en su calle un bloque se ha venido abajo y ha costado
600.000 euros repararlo. Lo usa para defender que la construcción actual no aguanta. Wanamaker le responde que eso es el mantenimiento, no la época. No se ponen de acuerdo.