El hilo de Eva Hache se enreda con Aznar, Rajoy y el 29N
El hilo sobre Eva Hache ha dado un giro. Los mensajes ya no se quedan en el aspecto físico ni en los insultos. Vuelven a la política: se discute si la derecha que gobernó con Aznar y Rajoy era ultraderecha, si la alternancia es normal, si el miedo es legítimo o si esconde otras cuentas. Y aparece el 29N como fecha de voto.
Qué se ha sabido
Ningún dato nuevo verificado. No hay cifras de subvenciones, contratos ni cacheés. Se repite el mismo tuit de @Noa Gresiva que ya circulaba:
. En este tramo, nadie lo analiza ni lo contextualiza; solo se enlaza.
La fecha del
29N aparece por primera vez en boca de un forero que dice: «que ganas tengo de votar el 29N y echar a estos hdgp y a sus palmeros del poder». No se concreta más.
Alguien menciona que
115 personas «ya no tienen miedo de la ultraderecha», pero sin aportar fuente ni explicar a qué se refiere.
También se cita el
caso Urda y el programa
El Intermedio, pero de pasada y sin datos nuevos.
Dónde está la bronca
El hilo se parte en dos. Por un lado, los que sostienen que el miedo de Hache es miedo a perder las subvenciones. «Tienen miedo de no poder recibir la subvencion», resume papaanwricanio. En la misma línea, isolate afirma: «Miedo a perder las subvenciones. Vividores de lo público fuera de España». Y Llorón ironiza: «Tengo miedo por mi cuenta del banco. Eso es lo que quería decir, hay miedo de quedarse a dos velas, a que sí Evita?».
Por otro, los que defienden que el miedo es legítimo o que el problema es otro. IMPULSES da la vuelta al argumento: «A mi me pasa lo mismo con la Izquierda, tengo miedo a que vuelva a salir». husmeando añade: «Nosotros llevamos 20 años con miedo. El miedo va a cambiar de bando ohohoh».
La discusión sobre Aznar y Rajoy vuelve con fuerza. brotes_verdes pregunta: «La ultraderecha de Aznar y de Rajoy gobernaron durante años (recordemos que tanto el PSOE rojo como el PCE califican a ambos como "ultraderecha") ¿Tan mal lo hicieron? ¿Tantos derechos se perdieron?». Es la réplica clásica a la etiqueta de ultraderecha.
Matahari introduce la alternancia: «Que gobierno PP con la ayuda de VOZ esta casi dado por echo. Bueno, tampoco se espera que gobierne la izquierda 100 años. En este pais siempre ha habido alternancia».
El tono sube cuando se habla de la izquierda y sus subvenciones. Discrepante Libre pide un recopilatorio del «dinero DESVIADO a subvenciones a colectivos agradecidos» y sostiene que la izquierda se ha dedicado a eso más que a gobernar. Esta democracia es falsa añade que «tantos paniagudos que "se dicen" de izquierdas siguen chupando con el PP».
También hay quien critica al PP por rescatar medios. Zod de Kandor afirma que «esa misma SER (y Prisa) fueron salvados de la ruina y la desaparición por Soraya Sáenz de Santamaría». Y añade que el PP actual es «más de izquierdas que el Psoe que dejó Felipe González».
La figura de Hache sigue presente, pero menos. Quark24 dice: «La verdad es que no me lo esperaba de esta humorista. La tenía por más lista o con algo de principios». Y añade lo de considerarse «algo culebra», una comparación que le parece «grimosa». Demolition man apunta: «Compañera de escenario de Óscar Muerte. Así se entiende mejor».
Qué cambia respecto a antes
El tramo anterior era un rosario de ataques personales: el físico, la nariz, supuestos consumos. Aquí eso casi desaparece. La bronca vuelve a la política: la gestión del PP, la alternancia, el miedo como arma de doble filo y el 29N como cita electoral.
El argumento de la involución se retuerce otra vez. Pasta Frola escribe: «Si, estoy deseando que involucione todo tanto que no quede ni el recuerdo de la izquierda». Y Abrojo sentencia: «No hay cosa más cansina y carca que un sociata llorando porque viene la ultraderecha».
La novedad es que el miedo cambia de bando. Ya no es solo Hache la que tiene miedo; varios foreros dicen tenerlo a la izquierda. «A mi me pasa lo mismo con la Izquierda, tengo miedo a que vuelva a salir», dice IMPULSES. Es el espejo del argumento inicial.
También entra un asunto nuevo: la supuesta superioridad moral de la izquierda. Discrepante Libre sostiene que esa autoatribución hace que las «mentes sectarias» perdonen la mala gestión. Es un argumento que no había aparecido en este tramo y que desplaza el foco de Hache a la izquierda en general.
El 29N queda como fecha de voto, pero nadie concreta qué pasa ese día ni qué se elige. La conversación sigue sin resolverse.