El hilo se enciende: del arraigo de dos años al IMV en tres
La conversación arranca con una pregunta sobre si al régimen le puede salir mal la jugada. La respuesta que se impone es que a los que vengan detrás, sí. A partir de ahí el hilo se parte en dos: unos discuten la secuencia completa —arraigo, residencia, nacionalidad— y otros se enzarzan en quién legisló el mecanismo. En medio, un cálculo que nadie rebate:
a los 366 días del arraigo ya se puede solicitar el IMV, y con un historial fiscal limpio y sin patrimonio declarado en origen, la puerta queda abierta.
Qué se ha sabido
El dato que ordena el tramo es la cronología que pega un forero: la Ley de Extranjería
4/2000 se aprobó con el PP de Aznar; el reglamento de
2005 fijó el arraigo en tres años; el PP de Rajoy lo mantuvo en el reglamento de
2011; y el Real Decreto
1155/2024, a propuesta del Ministerio de Elma Saiz, lo bajó a dos. La conclusión que se repite:
lo inventó el PP.
Otro participante añade la secuencia completa: a los dos años arraigo, y a los
366 días de tenerlo, solicitud del IMV. Con historial fiscal limpio y sin patrimonio en el país de origen, se puede pasar a cobrarlo. El mismo forero calcula que
en tres años y un día se puede entrar ilegal y acabar cobrando la prestación.
Aparece también el caso de una ingeniera venezolana casada con un estadounidense que tardó
veinte años en obtener la nacionalidad de EE. UU. Se discute si el matrimonio con ciudadano da la green card directa y se recuerda que la nacionalidad no cae sola:
tres años de residencia permanente, exámenes y tasas.
El hilo original en Burbuja se usa como fuente para el debate sobre la nacionalización.
Dónde está la bronca
El choque principal es entre quien sostiene que el arraigo lo creó el PP y quien responde que la lista de nombres es correcta pero incompleta: el incentivo estructural —empresario que prefiere irregular sin convenio, partido que suma empadronados, administración que pide más recursos— no cuelga de un color político.
A todos les ha venido de perlas, zanja.
La segunda bronca es sobre el efecto llamada y el alquiler. Un forero plantea que mientras una habitación cueste menos de la mitad de un salario mínimo, seguirán viniendo por miles. La respuesta matiza: si el flujo se para, la habitación se desinfla, así que el freno llega por equilibrio antes que por asfixia, y los que se comen el ajuste son los de la última oleada.
Hay un tercer frente, más áspero, sobre si el sistema aguanta un
2008: qué pasa si cae el empleo y sube el paro. Un participante dibuja el escenario de millones en la calle de la noche a la mañana por trabajar en sectores poco cualificados. Nadie lo rebate con cifras.
Qué cambia respecto a antes
Hasta ahora el debate giraba sobre la anomalía legal y el efecto económico. En este tramo entra un asunto nuevo:
el IMV como remate de la secuencia. También entra la pelea por la autoría política del arraigo, que antes no estaba. Y se cuela un reproche cruzado entre foreros por a quién votan. La predicción que se lanza:
el sistema está al borde del precipicio, y si llega una crisis, se verá.
El cálculo que circula
Un forero desglosa la ruta: entrada ilegal, dos años de estancia acreditada, arraigo, y a los 366 días solicitud del IMV. Con cero ingresos y cero patrimonio declarado en origen, y sin acceso al patrimonio real, la renta imputada es cero.
Tres años y un día para pasar de irregular a cobrar la prestación. Nadie en el hilo presenta un cálculo alternativo que lo desmienta.