El hilo se engancha al préstamo de 50.000 € para vivienda
El tramo arranca con Alex001 apuntando que el miedo a perder pagas también moviliza. LIRDISM sentencia que ha habido pucherazos en todas las elecciones desde que gobierna Pedro Sánchez y que al sistema le ha dado igual. Ouiea responde con retintín: si es así, es posible que las ganen. Guano For Life 2 mete a Indra en la ecuación. apolyon lo cierra: pues las amaña. Y ahí se engancha Máximo Décimo Hispanio con un tuit de okdiario sobre la promesa de 10.000 millones en préstamos de 50.000 € sin interés para la primera vivienda. Para él, esa inyección de liquidez moviliza a todo el mundo, y quien tiene un piso sabe manipular mejor que nadie.
Qué se ha sabido
El dato que ordena el tramo es el tuit de okdiario que pega Máximo Décimo Hispanio: Sánchez promete
10.000 millones en préstamos de 50.000 € sin interés para adquirir la primera vivienda, firmado por Alba Martín y Rafael Molina. A partir de ahí, el hilo mezcla el anuncio con la precampaña del 29-N. serdon titula un mensaje como «Elecciones Generales 29-N» y dice que Sánchez pilla descolocado al PP y a sus líderes, que sospechan de un posible pucherazo. Spock trae la defensa de Sánchez del voto por correo: «Es un derecho que se ha venido ejerciendo durante no sé cuántos procesos electorales y cuántos años. Y resulta que ahora se pone en cuestión por parte de aquellos que dicen tener todas las garantías de que van a ganar las elecciones». Galvani rescata 2004. wopa recuerda que Alvise sacó
800.000 votos en las europeas. Rebel6000 compara foros: en Nucleo Nacional ganaría una cosa y en Antifascistas, Podemos con un
70%. Y BlueOrange pega un tuit de @El Oriente Masonería sobre la Constitución de 1978 y la masonería.
Dónde está la bronca
El choque vuelve a ser el mismo: si el PSOE gana, es porque amañó; si pierde, es porque la abstención se lo comió. cooperator calcula que entre jubilados, funcionarios y receptores de pagas el PSOE puede ganar, y que mucha gente no lo dirá pero le votará. frontis no lo ve tan seguro y enumera: extranjeros que votan por miedo a la expulsión, pagas repartidas, bono cultural para jóvenes y medios a favor. Felson va más lejos y sostiene que al PSOE «sí le dan los números, por eso las amaña», y los busca en cargos de Indra, Correos y embajadas, en jueces con cargos y en fuerzas del orden dispuestas a callar manifestaciones. zapatitos responde con sorna a lo que llama el cuento de la lechera. Plastidecor Ensangrentado remata: «Tú lo has dicho. Sin amañarlas». Y no me creo nada añade el matiz de que votar presencialmente tampoco excluye que la líen por correo.
La bronca migratoria sigue viva. BudSpencer dice que los migrantes viven peor que nunca, hacinados, y que la izquierda no va a rascar votos de ellos. frontis responde que para ellos España sigue siendo un paraíso comparado con sus países, con sanidad y educación gratis, y pide recortar ayudas y poner palos en las ruedas. Pollo Romulus, en cambio, da por hecho que gana Pedro sin mayoría porque «parar a la ultraderecha ha calado hondo». amarok insiste en que volverá a ganar la abstención. Y eL PERRO suelta que la gente está harta de perder poder adquisitivo y que ya están llorando desde el primer minuto de convocatoria.
Qué cambia respecto a antes
Lo nuevo es el marco económico: el préstamo para la primera vivienda entra en el hilo como prueba de compra de votos para unos y como medida electoralista para otros. También entra la teoría de Chapapote1: Sánchez sabe que pierde y el pucherazo sirve para que el PSOE no desaparezca y mantenga una base alta de diputados. Él mismo le ve lagunas, sobre todo por el control del dinero público si pasa a la oposición. Nobleza blanca amplía la sospecha a todas las elecciones generales de la democracia y pide publicar las actas mesa a mesa. Elbrujo lo resume: «Va a haber tongo. Todos lo sabemos la cuestion es saber donde».
Carrus Magníficus enlaza el foro y recuerda que ya lo dijo. Archimanguina zanja con un «habrá que ir a votar». Y ahí se queda, con el préstamo de los 50.000 € como nuevo campo de batalla y la abstención esperando su turno.