El cartel de la copistería: «Solo se imprime documentos en PDF»
El hilo empieza con un cartel que no es el del PDF.
nalal cuenta que en la copistería cerca de su casa el aviso dice «solo se acepta efectivo». Pregunta si es normal. A partir de ahí, una ristra de restricciones: no se fotocopian libros, no se aceptan USBs, hay que mandar el archivo por correo o WhatsApp. Y el suspense dura hasta que
panaderia resuelve: el cartel es «SOLO SE IMPRIME DOCUMENTOS EN PDF».
Qué se ha sabido
El tramo arranca el
26 de octubre con la duda de
nalal sobre el pago en efectivo. Esa misma jornada, varios foreros enumeran lo que ya se encuentra en mostrador:
Señor Turles menciona la negativa a fotocopiar libros de texto o libros en general, y
Tin Rope apunta a los derechos de autor.
OjoAvizor cuenta su experiencia: sacó de la biblioteca un libro descatalogado sobre programación del procesador Intel 80386, no lo encontraba en librerías y la copistería se negó a fotocopiarlo hasta que dijo que estaba descatalogado. Palabra mágica: se lo fotocopiaron y encuadernaron.
-_-_-_-_-_- añade que no aceptan USBs y que hay que dar el correo;
mullban dice que en la suya también aceptan WhatsApp y sugiere usar una cuenta temporal.
LuismarpIe aporta el dato de que las fotocopiadoras no permiten fotocopiar billetes a color, y que una impresora con escáner de casa con menos de cinco años tampoco lo permite.
El
27 de octubre llega la resolución.
panaderia escribe: «resuelvo: “SOLO SE IMPRIME DOCUMENTOS EN PDF”».
jeiper lo celebra y explica que el PDF se diseñó para imprimirse con la misma apariencia independientemente del modelo o marca de impresora.
ProbeMiguel desarrolla el argumento técnico: un .doc puede venir de Office en Windows o Mac, pero también de LibreOffice, OnlyOffice u otra suite gratuita, y basta abrirlo en otra aplicación o sistema para que las tablas y las imágenes se descuadren; el PDF, en cambio, se manda directo a imprimir sin abrirlo y siempre sale igual.
Kozak añade que incluso cambia de una versión a otra dentro del mismo sistema operativo.
JotaEmeCe justifica la restricción por el precio: es un servicio de
0,30 €.
rafabogado apunta a la seguridad: evitar que alguien conecte un USB que estropee la máquina.
Dónde está la bronca
No hay bronca frontal, sino un hilo que se parte en dos: los que entienden la norma y los que la sufren.
ProbeMiguel defiende que el PDF es inmutable y que el .doc se descuadra; también advierte de que el PDF es uno de los formatos más idóneos para meter virus o scripts ocultos.
panaderia pregunta si la impresora desconfigura un documento y si el .doc no es unitario como el PDF;
ProbeMiguel responde que si se modifican los márgenes o se usan tablas que se salen del margen, la impresora puede hacer maldades.
panaderia se lo agradece y pregunta si la polémica existiría también con imágenes y vídeos, la necesidad de un formato universal.
Rey patata suelta que de no haber ninguna copistería a haber tres por calle.
jorobachov y
Indignator23 aportan humor con supuestas restricciones absurdas.
Bye Felicia pide que se diga ya qué reza el cartel. El tono es de coña, pero el argumento técnico no se discute.
Qué cambia respecto a antes
El misterio del cartel se resuelve: no era el pago en efectivo ni la prohibición de fotocopiar libros, era el PDF. La predicción de
panaderia —que el PDF debería ser lo normal incluso en la entrega de trabajos— queda como pregunta abierta. Entra un asunto nuevo: la seguridad de los USBs y los virus en PDF. Y queda la duda de si esta norma se extiende a imágenes y vídeos.