El PP no se disculpa y el foro se parte entre la burla y la condena
El hilo se ha partido en dos. A un lado, los que celebran el tuit del PP y se ríen de la lesión de Óscar Puente. Al otro, los que piden que una cuenta oficial no se preste a esto. Y en medio, varias preguntas sin respuesta sobre qué pasó exactamente y por qué se habla de un esguince cuando el diagnóstico era otro.
Qué se ha sabido
El tuit del PP se ha pegado en el hilo con la etiqueta
. Varios mensajes lo comentan y uno de ellos lo reproduce: la cuenta oficial del partido publicó una imagen con el texto «Miedo le tenías tú a un esguince». A partir de ahí, el debate se enreda con el diagnóstico. Un participante afirma que Puente tuvo una rotura de cuádriceps, no un esguince, y que ese tipo de lesión es «excesivamente doloroso». Otro pregunta de dónde sale ese diagnóstico y si se ha confirmado. Nadie aporta un parte médico en el hilo.
También se ha enlazado una noticia sobre el Congreso y el Senado:
Gobierno y PP rechazan la enmienda de Vox contra la ley de violencia vicaria. El enlace entra en la conversación para discutir si el PP se quita complejos o no.
Dónde está la bronca
La discusión se divide en tres frentes. El primero es la burla directa. Varios mensajes se ríen de los gritos de dolor del ministro y comparan el episodio con el comportamiento de un animal. Uno de ellos dice que «Oscargután gritaba como un gorrino». Otro asegura que «lloraba como una puta». Hay quien califica la reacción de «espectáculo» y sostiene que un adulto debería aguantarse. Y quien sentencia que eso demuestra «falta total de autocontrol».
El segundo frente es el político. Un participante defiende que el PP se rebaja «a la altura del mono» al publicar ese mensaje. Otro recuerda que Puente «lleva años usando las redes para insultar e incluso señalar a ciudadanos comunes» y que ahora no toca escandalizarse. La respuesta a ese argumento llega rápido: «quitarse los complejos sería no acojonarse en cada votación del congreso por miedo a que les llamen fachas». Ese mensaje enlaza la noticia sobre violencia vicaria y sostiene que el PP no se enfrenta a lo que llama «medidas discriminatorias hacia el hombre». Para esa parte, un tuit no es quitarse complejos.
El tercer frente es el institucional. Varios mensajes preguntan cuánto tardará el PP en expulsar a quien escribió el tuit y en disculparse. Otros dan por hecho que no lo hará. Un participante resume el malestar: «Menudo nivel tienen los dos... Asco de políticos». Y otro apunta al coste electoral: «regalarle munición a los rivales con unos comicios a la vuelta de la esquina».
Qué cambia respecto a antes
Lo que en la página anterior era una discusión sobre la línea entre crítica y espectáculo, aquí se convierte en un pulso sobre el diagnóstico y sobre la coherencia del PP. Entra un dato nuevo: la rotura de cuádriceps frente al esguince. Entra un enlace parlamentario sobre violencia vicaria. Y entra una pregunta que nadie responde: si el PP no se disculpa, ¿esto se queda como una anécdota o marca la campaña? Por ahora, el hilo sigue sin acuerdo y sin disculpa.