Fátima Báñez, exministra del PP, muere en el accidente de Urda
El tramo arranca con la confirmación de que Fátima Báñez, exministra de Trabajo del PP, ha fallecido en el accidente de Urda. La noticia la trae un enlace a
la revista Semana y la suelta un forero con retranca: «el lío que viene es fino». A partir de ahí, el hilo se parte en dos: los que exigen dimisiones y los que dan el accidente por amortizado en dos telediarios.
Qué se ha sabido
La muerte de Báñez se confirma en este tramo. Un participante enlaza la noticia y avisa de que la condición de exministra del PP va a tener recorrido informativo. Otro recuerda que la vía siniestrada conecta con Madrid, donde gobierna Ayuso, y añade un «Pásalo» que resume el cálculo político. Se pega también el
barómetro del CIS de septiembre: el PSOE baja dos puntos pero sigue primero con el **31%**, el PP sube cuatro décimas hasta el **25,5%** y Vox crece 1,3 puntos hasta el **16,6%**. Ocho de cada diez ciudadanos creen que España debería reforzar sus fronteras. Un forero sentencia que «en Sevilla las encuestas daban más votos al PSOE».
Dónde está la bronca
La bronca tiene tres frentes. El primero es el de la dimisión. Un participante pregunta si dimitirá alguien o si serán «cosas que pasan». Le responden con un tuit de @Josema Vallejo que ironiza sobre la frase «hay cosas que ocurren y no necesariamente tiene que haber una responsabilidad». Otro forero lo tiene claro: «El único error humano es votar al PSOE». Y un tercero añade que, sea o no error humano, «el responsable es el gobierno y, el responsable último, el españolordo medio que permite todas estas barbaridades». Frente a ellos, un participante duda de que dimita alguien: «¿Por qué va a dimitir? Si se lleva una monterada cada mes».
El segundo frente es el técnico. Varios foreros insisten en que los sistemas automáticos de la alta velocidad no permiten un choque por un solo fallo humano. Uno lo compara con los trenes sin conductor que llevan años funcionando en el metro de Copenhague, el de París y en Shanghái: «Aquí seguimos con el romántico 'es que el maquinista no frenó'. Pues vale». Otro añade que «el fallo humano no cuela» y que la explicación del conductor se la tragará «alguna vieja que nació cuando los trenes iban a vapor».
El tercer frente es el político. Un forero sostiene que «el Oscargután debería tener miedo. Si pierden las elecciones tras esto, se lo cargan, literalmente». Otro vaticina que «el perro no decepcionará y encontrará la forma de sacar partido de esto» y que «el frijol no decepcionará y encontrará la forma de no sacar partido de esto». La conversación deriva hacia el reparto de culpas: hay quien dice que «la culpa será de la ultraderesharlll» y quien recuerda que «en la teleburra» ya están buscando explicaciones peregrinas.
Qué cambia respecto a antes
El tramo anterior se centraba en los pactos con Junts y el reparto de fondos. Aquí el foco se desplaza a la muerte de Báñez y a la gestión política del siniestro. La predicción de que el accidente se diluiría en dos telediarios se cumple según un forero: «cada siniestro le dura dos telediarios en portada». Pero la condición de exministra del PP reabre el cálculo electoral. El CIS se usa como termómetro: el PSOE aguanta primero pese a la caída. Y aparece un dato nuevo: la línea tardará «mucho más de un mes» en volver a funcionar, según un participante que cita las primeras estimaciones.
El cálculo que circula
Un forero lanza una correlación estadística entre «Trenes», «Muertos» y «PSOE» con un coeficiente de Pearson de **1**. Es un chiste, pero resume el estado de ánimo del hilo: la sensación de que cada siniestro ferroviario acaba salpicando al Gobierno. Otro participante apunta que la línea siniestrada conecta con Madrid y que ahí gobierna Ayuso, lo que abre un frente entre administraciones. La conversación se cruza con un mensaje que pide colgar a alguien por los pies, que se queda sin respuesta.
Lo que se dice en la calle
Un forero cuenta que ha oído en una terraza a varias mujeres decir que el accidente ha sido un sabotaje de la extrema derecha y que, si pierde el PP, les bajan las pensiones. Lo resume como muestra de que «este país es una puta charocracia». Otro le responde que «el que va a rabiar fuerte eres tú cuando mande la ultraderecha». La anécdota sirve para ilustrar la polarización que el accidente ha amplificado.