El mitin de Fuenlabrada: beso, «te quiero» y 3.000 asistentes
El hilo deja la teoría del voto prestado y se engancha al mitin de Fuenlabrada. Un forero reproduce la crónica: Pedro Sánchez entró en el Centro de Arte Tomás y Valiente acompañado de Begoña Gómez, que bailaba al ritmo de «Malibu», de Rusowsky. Saludo a las primeras filas, beso en la boca sobre el escenario y ovación de las
3.000 personas congregadas. La presencia de Gómez, militante del PSOE, se subraya como poco habitual. A partir de ahí, el hilo se parte entre los que ven el gesto como un montaje y los que lo leen como una campaña emocional calculada.
Qué se ha sabido
El dato duro del tramo es el aforo:
3.000 personas en el Centro de Arte Tomás y Valiente de Fuenlabrada (Madrid). La canción de entrada, «Malibu», del artista Rusowsky. El beso en la boca sobre el escenario y la ovación posterior. También se comparte un tuit de @Pedro Sánchez con la frase «Te quiero, Begoña», y un forero le busca anagramas a la hora del mensaje,
14:15, y especula con lecturas conspirativas que él mismo etiqueta como disparates de su imaginación. Se enlaza además un tuit de @Óscar Puente sobre el PSOE «volcado» y el «ojo del tigre» del presidente en los minutos finales. Y un tuit de @Electodatos con la frase de Sánchez: «¿Quién va a defender la causa de las mujeres?». Las fechas siguen sin aclararse: nadie concreta el día de la cita electoral.
Dónde está la bronca
El choque ya no es sobre el «te quiero» en abstracto, sino sobre el mitin como escenificación. Un participante sostiene que el público «no es al azar, escogido por nichos de votantes» y enlaza el tuit de @Electodatos para reforzar la idea de que cada gesto va dirigido a un grupo concreto. Frente a eso, otro forero responde que el gesto es «facilón para sus borregos» y que no aporta nada. La discusión deriva hacia el oficio del presidente: unos lo describen como un «mindundi» sin punch, otros como un «killer» que aguanta lo que le echen. La campaña moderada y de valores que se le atribuye se discute con nombres propios del partido. Y entra con fuerza la comparación con el mitin de Ceaucescu, repetida por varios mensajes. El tono sube cuando se cruzan descalificaciones hacia votantes y hacia el propio presidente; este resumen no las reproduce.
Qué cambia respecto a antes
La predicción de participación récord y el trasvase de abstencionistas queda aparcada. El foco pasa al mitin concreto, al aforo, a la canción y al beso. Entra un asunto nuevo: el posible guion de la campaña, con la afirmación de que hay
1.000 asesores y
cuatro guionistas profesionales de cine trabajando en ella, según un participante. También aparece la hemeroteca: se recuerda el caso de Pablo Iglesias y Irene Montero negando problemas durante la campaña y separándose poco después de perder las elecciones. La discusión sobre el estado físico del presidente se diluye: nadie la menciona en este tramo. Y se cuela, sin ninguna prueba, la teoría de que Begoña Gómez es una «esposa de pega» puesta para ocultar la homosexualidad del presidente; son afirmaciones que circulan en el debate, no hechos acreditados.
El cálculo de los asesores y el vídeo del mitin
Un forero hace el cálculo de la campaña:
1.000 asesores, cuatro de ellos guionistas de cine, y lo compara con el fútbol: el PP sería un «panzer alemán» y el PSOE pondría «la samba brasileña». El símil se discute poco; el hilo lo deja pasar. Lo que sí se comenta es el vídeo del mitin, que varios enlazan y diseccionan. Uno describe al presidente «serio, tenso, sudoroso y con rictus en la sonrisa», y se pregunta si es por el paripé o por la cuenta atrás de la Ley de Nietos. Otro lo resume en una frase: «Es el beso de Judas». Y un tercero sentencia que a Pedro «ya solo le queda montar estos numeritos románticos». La conversación no cierra ninguna de las dos lecturas.