El hilo se enciende con la remigración y los sueldos de los invernaderos
La conversación sobre el plan de Sellner deriva en un choque entre quienes exigen mano de obra barata y quienes denuncian el dumping laboral. Un forero propone un artículo único para retirar la
nacionalidad a quien entró como turista y la obtuvo después. Varios participantes ironizan con el bigote del austríaco y con su pasado. El debate sobre los sueldos en el campo almeriense se lleva la mayor parte de los mensajes.
Qué se ha sabido
En este tramo no hay datos nuevos sobre el instituto de Sellner ni sobre su posible sede en España. Los mensajes se centran en propuestas legales y en experiencias personales. Un participante pega un tuit de @A̸Z̸O̸R̸ en el que se afirma que el Gobierno autoriza el DNI digital pese a no estar reconocido por la UE y a que la UE instó la adecuación hace cinco años. El mismo forero acompaña el enlace con el comentario «El Gobierno va a la desesperada para manipular las
Elecciones». No se aporta ninguna fuente adicional que respalde esa acusación.
Otro participante copia hasta dos veces un texto que titula «Disposición Primera de La Nación Española. Artículo único. Fraude en la entrada como turista y pérdida de la nacionalidad adquirida». En él se establece que se considerará fraude de ley cuando un extranjero entre como turista y solicite residencia antes de noventa días, y que si esa residencia sirvió para obtener la nacionalidad, esta se pierda. El texto está incompleto y no se indica si es una propuesta propia o copiada de otro sitio.
También se enlaza un vídeo de YouTube (
) que se comenta de pasada y otro (
) que ya aparecía en tramos anteriores. Un forero comparte el enlace a la hemeroteca de El País del 6 de noviembre y otro el enlace de WhatsApp para compartir el artículo sobre el «gurú» de las deportaciones. Ninguno de esos enlaces genera debate.
Dónde está la bronca
El choque principal es por los sueldos y las condiciones en los invernaderos de Almería. Un participante sostiene que no hay españoles trabajando allí por culpa del dumping laboral de millones de inmigrantes dispuestos a trabajar doce horas al día por un cuenco de arroz y librando un día por semana. Frente a él, otro responde que no se ven trabajadores españoles en El Ejido desde mediados de los ochenta y pregunta qué condiciones salariales propondría para que un trabajador se anime a entrar en un invernadero a recoger o regar pimientos. El primero insiste en que si se pusieran mejores condiciones laborales sí habría españoles. Un tercero interviene para decir que un país del primer mundo no se dedica a plantar pimientos, que para eso está el tercer mundo, y que si no es rentable recoger pimientos bajo plásticos, que cierren. Otro forero apunta que los que se están forrando con las peonadas son los licenciados que aprovechan las listas de espera para hacer dinero, y que si los médicos españoles no se hubieran ido a países del primer mundo podrían cubrir esos puestos.
El segundo frente es la remigración y la nacionalidad. Un participante propone que el primer punto de la remigración sea la incompatibilidad social, cultural y religiosa, y el segundo la falta de ánimo de trabajar o aportar. «Si no aportas aparta», sentencia. Otro participante responde que hay inmigrantes que son currantes y que eso es cierto. Un tercero sostiene que no se está inventando nada nuevo, que si un extranjero delinque y entra y sale de la cárcel, aunque le des la nacionalidad no va a cambiar, y pone como ejemplo que en el
Reino Unido deportan a gente que abusa de las ayudas sociales, incluidos europeos continentales. Añade que en la UE al final también restringirán la libre circulación para delincuentes o gente de mal vivir, aunque sean comunitarios.
La ironía sobre el austríaco recorre varios mensajes. Un forero dice que no sabe si será ducho con los pinceles, pero se lo imagina con bigote de Charles Chaplin. Otro espera que no tenga bigote, que el último austriaco con bigote salió malo. Un tercero pregunta si también será un pintor frustrado. Y otro más comenta que bienvenido, que los austriacos saben mucho de eso. Ninguno de estos mensajes aporta datos, pero marcan el tono.
Sobre la eficacia de un futuro gobierno de PP y Vox, un participante muestra su escepticismo: dice que Sellner tiene esperanza en que el próximo gobierno revierta la situación, pero que se va a llevar una decepción, porque el principal problema es la inmigración africana y un poco la latinoamericana, y anda despistado. Otro forero sentencia que con PP y Vox habrá cero deportaciones, ya que los que ya son nacionales son españoles. Un tercero responde que deportación es la medida moderada.
Qué cambia respecto a antes
El tramo anterior era un muro de enlaces sin discusión. Aquí vuelve el debate de fondo, pero desplazado: la discusión jurídica sobre la remigración se sustituye por una propuesta concreta de pérdida de nacionalidad por fraude de ley y por el choque sobre los sueldos agrícolas. La campaña de donaciones y los tuits sobre corrupción desaparecen. El asunto nuevo es la nacionalidad adquirida: varios mensajes la ponen en el centro, y uno de ellos copia un articulado que no se sabe de dónde sale. La predicción de que el plan de Sellner no saldría adelante se refuerza con el escepticismo hacia PP y Vox. Nadie aporta cifras sobre deportaciones ni sobre el coste económico de la inmigración.
Una experiencia personal en Zúrich
Un participante cuenta que está en un autobús en Zúrich y que la mitad de los pasajeros son sudamericanos con pasaporte español recién impreso. Lo cuenta con desprecio hacia ellos y augura que les prohibirán entrar en Suiza. El mensaje no aporta ningún dato verificable y se limita a una impresión personal. No se reproduce su lenguaje despectivo.