El juez imputa a eldiario.es y a Escolar por injurias a Julio Iglesias
Una imputación judicial contra un medio de comunicación no suele ser una buena noticia para nadie. Pero cuando el imputado es
eldiario.es y su director, Ignacio Escolar, y el denunciante es Julio Iglesias, la cosa adquiere otra dimensión. El juez ha imputado al periódico y a su máximo responsable por
injurias y calumnias contra el cantante, según la información difundida por Okdiario y comentada en el foro. La noticia, fechada en plena campaña electoral, ha desatado todo tipo de reacciones: desde quien celebra que el medio tenga que responder ante un tribunal hasta quien advierte de que la defensa del medio va a quedar «con el culo al aire» si las testigos no sostienen sus acusaciones.
El caso tiene su miga. Al parecer, eldiario.es publicó informaciones en las que se vinculaba a Julio Iglesias con supuestos episodios de
acoso sexual y maltrato a empleadas. El cantante, con un patrimonio y un equipo legal a la altura de su leyenda, no se lo pensó dos veces y llevó el asunto a los tribunales. Ahora el juez ha decidido imputar al medio y a su director, lo que en lenguaje jurídico significa que les atribuye indiciariamente la comisión de un delito. No es una condena, pero sí un paso procesal serio.
¿Qué ha pasado exactamente con la imputación de eldiario.es?
La imputación es el acto por el cual un juez comunica a una persona o entidad que se le atribuye la posible comisión de un delito y que, por tanto, pasa a ser investigada. En este caso, el juez habría imputado a eldiario.es y a Ignacio Escolar por
injurias y calumnias a raíz de las informaciones publicadas sobre Julio Iglesias. La noticia ha sido difundida por medios como Okdiario, que se ha hecho eco de la decisión judicial.
El asunto se remonta a una serie de reportajes en los que el digital dirigido por Escolar habría dado voz a varias exempleadas del cantante que lo acusaban de conductas impropias. Según se desprende de la conversación, esas acusaciones incluían
acoso sexual y maltrato. Julio Iglesias, lejos de quedarse de brazos cruzados, activó su maquinaria legal. Y el juez ha considerado que hay indicios suficientes para investigar al medio y a su director.
La reacción en el foro no se ha hecho esperar. Hay quien ve en esto una enmienda a la totalidad del periodismo que practica eldiario.es: «El no periodista imputado por ejercer el no periodismo», resume uno. Otro añade: «Calumniar a un tipo que puede gastar millones de euros en abogados, un plan sin fisuras». La ironía sobre la capacidad económica del cantante frente a la del medio es uno de los hilos conductores de la conversación.
La defensa de Escolar: testigos, grabaciones y el riesgo de quedar retratado
El punto más interesante del caso, y el que más incertidumbre genera, es cómo piensa defenderse eldiario.es. Según se comenta, la defensa de Escolar se basaría en las
grabaciones de las presuntas víctimas, empleadas de Julio Iglesias que habrían denunciado acoso. El problema es que, si esas testigos se echan atrás o no ratifican sus acusaciones ante el juez, el medio y su director podrían quedar en una posición muy comprometida.
«Si esas presuntas denunciantes a las que doblaron la voz en las grabaciones se echan para atrás, ya que tendrán que dar nombres y apellidos, pues no sé qué ocurrirá», reflexiona un participante. La cuestión es clave: en un juicio por injurias y calumnias, la
veracidad de lo publicado es el eje central. Si el medio no puede demostrar que lo que publicó era cierto o que actuó con diligencia para comprobarlo, la condena puede ser costosa.
Aquí entra en juego otro factor que se ha mencionado: la posibilidad de que el Gobierno o alguna administración autonómica salga al rescate del medio. «Lo van a condenar, y a este pavo lo rescatará algún gobierno nacional o autonómico con nuestro dinero», vaticina un mensaje. Es una acusación recurrente en el foro, aunque no hay confirmación alguna de que eso vaya a ocurrir. Lo que sí es cierto es que eldiario.es ha recibido ayudas públicas en el pasado, como muchos otros medios, y que la condena podría ascender a una cantidad significativa.
Julio Iglesias, el denunciante con la cartera más grande
Julio Iglesias no es un ciudadano cualquiera. Es una figura global, con una fortuna estimada en cientos de millones de euros y un equipo de abogados acostumbrado a moverse en los tribunales de medio mundo. «No tiene suficiente dinero el Escolar para defenderse de los mejores abogados del mundo», sentencia un mensaje. La asimetría de recursos es evidente: el cantante puede permitirse un litigio largo y costoso; el medio, no tanto.
Esa diferencia ha llevado a algunos a especular con la posibilidad de que eldiario.es tenga que recurrir a un
crowdfunding para pagar su defensa. «Teniendo La Moncloa de por medio, ya tiene el crowdfunding resuelto», ironiza un participante, sugiriendo que el medio podría recibir apoyo financiero de sus lectores o de fuentes afines al Gobierno. Es una especulación, pero refleja la percepción de que el caso puede tener un trasfondo político.
Y es que la imputación llega en un momento delicado: en plena campaña electoral. Algunos ven en ello una oportunidad para que el «feminismo» retome protagonismo, mientras otros creen que es un golpe para el relato progresista. «A ver si el feminismo retoma protagonismo en la campaña electoral», apunta un mensaje. La política y la justicia vuelven a cruzarse.
El debate sobre el periodismo y la responsabilidad de los medios
Más allá del caso concreto, la conversación deriva hacia una cuestión de fondo: ¿hasta qué punto un medio puede publicar acusaciones sin pruebas sólidas? Para algunos, eldiario.es ha actuado con
temeridad al dar voz a denuncias que no ha podido verificar. «¿Qué se puede esperar de un panfleto? Panfletadas», resume un mensaje. La descalificación del medio como «panfleto» es una constante en el foro, que no oculta su animadversión hacia la línea editorial del digital.
Otros, en cambio, ponen el foco en la responsabilidad de los jueces. «Otro juez de extrema derecha», comenta un participante, sugiriendo que la decisión judicial podría estar motivada políticamente. Es la otra cara de la moneda: la sospecha de que el tribunal actúa por afinidad ideológica con el denunciante. No hay pruebas de ello, pero la desconfianza en la justicia es un lugar común en el debate público.
Lo cierto es que la imputación no es una condena. El proceso sigue su curso y habrá que ver qué deciden finalmente los tribunales. Mientras tanto, el caso sigue alimentando titulares y conversaciones. Y Julio Iglesias, a sus años, sigue siendo noticia. Aunque sea por motivos que no tienen nada que ver con la música.
¿Quién gana y quién pierde en esta guerra judicial? La respuesta, como casi siempre, la dará el tiempo. Pero el marcador provisional, según algunos, es claro: «Julio 1 - Rojos 0».