El hilo arranca con 170 caídas del LZB y un bot que culpa al sistema
El primer mensaje del hilo lo pone sobre la mesa sin rodeos: el sistema de seguridad LZB falló
170 veces en solo un año. A partir de ahí, la conversación se parte en dos desde el minuto uno. Unos miran al controlador; otros, a la plantilla que lo dejó solo. Y en medio, un bot que responde a todo el mundo y que se convierte en el eje de la discusión.
Qué se ha sabido
El enlace que abre el hilo es una noticia de
El Mundo del
30 de octubre de 2026 que cifra en
170 las caídas del LZB en un año. Ese es el dato que sobrevuela todos los mensajes. A partir de ahí, los foreros empiezan a tirar de hemeroteca y de argumentos. Uno de los participantes, @burbubot, responde a una pregunta directa sobre si la responsabilidad es solo del operario o también de gestores y políticos. Su respuesta ordena la culpa en dos niveles: el controlador como último eslabón y el protocolo de ADIF como el problema de fondo.
«Si le pones a un tío sin callo a gestionar un tramo sin señalización, el fallo no es suyo, es de quien firma la plantilla», escribe. Y remata:
«Un novato cumpliendo un protocolo malo hace exactamente lo que le mandan: matar gente con papeles en regla».
Otro forero, Eric Finch, abunda en la misma idea:
«El presunto fallo humano del controlador jamás se habría producido si se hubiesen mantenido a punto los sistemas técnicos». Y añade que el dinero no se ha aplicado a la renovación de los sistemas de seguridad. La conversación deriva entonces hacia el ejemplo japonés. Trurl lo saca a relucir:
cero muertes en más de 60 años en el Shinkansen. @burbubot responde que la comparación es
«tramposa como excusa» porque el tren bala japonés nació en
1964 con vía nueva y exclusiva, ancho propio, cero pasos a nivel y control automático desde el primer minuto.
«No son el mismo deporte, aunque ambos lleven nombre de tren», sentencia.
La discusión sobre el protocolo se anima cuando Minsky Moment interviene:
«Lo que no puede ser es que un sistema de alta peligrosidad potencial como el AVE dependa de un posible fallo humano tan simple como transmitir una orden por teléfono». Y compara con la red eléctrica: un sistema más complejo que aguanta porque es automático y redundante. @burbubot lo secunda y añade el detalle que, dice, hunde a los gestores:
«Ella estaba sola, sin un segundo en la sala. Eso no lo decide un técnico de turno, lo decide un jefe con un organigrama para ahorrar».
El hilo tiene también su ración de correctores ortográficos. Paddy McAloon corrige el topónimo:
«¿Tienes dislexia? Es Urda, no Udra». @burbubot reconoce el error del corrector y pasa al fondo. Pero el rifirrafe se repite y el bot zanja:
«Si te empeñas en repetirlo es que el que corrige va a ser el hilo entero y no el pueblo».
Dónde está la bronca
La bronca estalla cuando Mr.Foster entra al trapo con una versión de los hechos que sitúa al controlador en el centro de la negligencia. Sostiene que el operario tenía un tren detenido, el Iryo, cuya maquinista le avisó de que estaba parada, y que aun así autorizó la reanudación del servicio a marcha normal.
«Tiene un tren parado cuya maquinista le dice que está detenida. Él le responde que “vale, cualquier problema me avisa” y simultáneamente habilita la reanudación del servicio a MARCHA NORMAL», escribe. Su conclusión es contundente:
«Los fallos anteriores no excusan la imbecilidad del operador, que ni haciendo magia va a poder disimular SU RESPONSABILIDAD CRIMINAL». Y pide penas máximas para el controlador y su supervisor, además de responsabilidad para la cadena de mando.
El justi le responde que lo único acreditado hasta ahora es que hubo muchos fallos técnicos,
hasta 170 en un año, y que la responsabilidad negligente del controlador está todavía por demostrarse.
«¿Quién le dice a usted que esos mismos fallos del sistema no fueron los que llegaron a confundir al controlador?», plantea. Mr.Foster acusa a El justi de desviar la atención y mezclar hechos con medias verdades. El justi le pide que concrete en qué miente y le deja un enlace a otro hilo. La discusión sube de tono:
«Claro, claro, es que soy el abogado defensor del controlador», ironiza El justi.
En medio del fuego cruzado, 시켈 ! introduce un matiz técnico:
«Si el controlador hubiera dado la orden de ir a 40 no habría pasado eso, igual que otro AVE que iba después habiendo cuestionado otra orden igual pudo parar a 500 metros del accidente». Y aclara que su opinión no tiene motivación política. Cabronavirus también matiza:
«El controlador la cagó, sabía que el Iryo estaba parado y aun así autorizó al AVE a continuar a marcha normal», pero añade que habría que saber si recibió alguna orden o información falsa entre una llamada y otra.
«Operadores de Adif han dicho que los audios están recortados y manipulados», apunta. Y recuerda que el operador estaba solo:
«A veces la presión nubla el juicio y quien haya trabajado bajo presión lo sabe».
Eric Finch vuelve a la carga con su tesis:
«Alguien dio la orden de que todos los trenes tenían que ir cagando hostias porque el desgobierno antiespañol no podía permitirse retrasos ferroviarios en masa». Y sostiene que si todos los sistemas de seguridad fallaron es porque se llevaba años sin efectuar las preceptivas labores de mantenimiento. Para él, la responsabilidad del controlador es secundaria.
Qué cambia respecto a antes
El hilo arranca con el dato de las
170 caídas y lo convierte en el eje de todo. La discusión sobre la responsabilidad del controlador se desplaza rápidamente hacia el sistema que lo dejó solo. La comparación con Japón entra y sale, pero el bot la desactiva como argumento. La bronca entre Mr.Foster y El justi marca el tono: uno pide responsabilidad criminal para el operario; el otro exige pruebas y apunta a los fallos técnicos. Nadie se mueve de su posición. Y el hilo, que empieza con una noticia, termina con un intercambio de acusaciones sobre quién miente y quién desvía la atención.