La encuesta sigue sin banqueros y el calvo no la edita
El hilo abre con una queja que se repite hasta la saciedad: la encuesta no se puede editar. Vegana32 lo intenta una y otra vez y descarga la culpa en el administrador: «El calvo es un desastre». Mientras tanto, los participantes empiezan a enumerar los oficios que echan en falta.
Qué se ha sabido
La encuesta nació sin banqueros, sin taxistas, sin mecánicos, sin fontaneros, sin reformas, sin jueces, sin fiscales y sin hosteleros. Varios mensajes piden añadirlos, pero la herramienta no admite cambios. Vegana32 lo confirma en tres mensajes distintos a lo largo del tramo: «No me deja editar la encuesta». La fecha de los mensajes va del 25 al 26 de octubre de 2026.
Ace Tone propone una solución técnica: que la encuesta permita marcar todas las opciones. Para los
funcionarios, sugiere votar la casilla «gente general de oficina». Inyusto reclama taxistas y mecánicos; colmillo y Elquefaltaba preguntan por banqueros y empleados de cajas de
ahorro; wopa añade fiscales y jueces; core menciona otro colectivo que no está en la lista.
Dónde está la bronca
El debate se parte en dos frentes. Por un lado, los que creen que la encuesta está incompleta y que la culpa es del administrador. Por otro, los que empiezan a discutir sobre las profesiones ya incluidas. Juan Carlos Arniz Sanz apunta a los psiquiatras y menciona que son los más suicidas. Raguk responsabiliza a los médicos de lo ocurrido durante la pandemia. Quark24 los defiende: «En general son competentes y amables». skan responde con una experiencia personal: «He trabajado con ellos y la mitad son muy prepotentes y condescendientes».
El tono sube cuando se habla de funcionarios y políticos. cerilloprieto sostiene que «la
democracia destroza los países a través de su castuza y funcicerdado». The Omega Man vota a periodistas y los describe con dureza. Macabrón se alegra de las desgracias de los policías. Son opiniones atribuidas, no hechos.
Qué cambia respecto a antes
Hasta ahora la discusión se centraba en médicos, políticos y periodistas. En este tramo entra con fuerza la queja por la herramienta, que se convierte en el tema principal. También aparecen oficios que antes no se habían mencionado: psiquiatras, jueces, fiscales, banqueros, taxistas, hosteleros y consultorías. La predicción de que la política seguiría arriba no se discute, pero el foco se desplaza a los que faltan.
Un cálculo que circula
Vegana32 lanza una cifra sin respaldo: «El 95% NO TIENE NI PUTA IDEA» sobre los médicos, y añade que solo un 5% se salva. Es una opinión, no un dato verificado. El mismo mensaje asegura que la inteligencia artificial les ha quitado poder: «Ahora con la IA no saben qué hacer».
La experiencia personal que aviva el fuego
esforzado cuenta que ha oído «historias de miedo sobre las consultorías» y reflexiona sobre el poder: «Un médico está jugando con tu vida; en la frutería el mayor daño que podría hacer es despacharte manzanas podridas». Su conclusión es que el oficio no crea al indeseable, solo le da alcance. Propone que las profesiones con autoridad tengan controles más severos.