Correos: del teletrabajo al pucherazo en 40 mensajes
El hilo de Correos se parte en dos a los pocos mensajes. Unos discuten si tiene sentido teletrabajar en una empresa de reparto; otros saltan directamente a la privatización y al voto por correo. La huelga indefinida queda de fondo mientras la conversación se llena de reproches al servicio y de sospechas electorales.
Qué se ha sabido
En este tramo no hay enlaces ni tuits, solo opiniones y alguna experiencia personal. Un forero cuenta que su cartera llamó al timbre con insistencia mientras dormía y se marchó antes de que abriera la puerta, solo para dejar una carta que no requería firma. Otro relata que esperó
más de 40 minutos con
30 números por delante para recoger un paquete que, según él, nunca intentaron entregar en casa: pusieron un aviso de ausencia sin llamar ni enviar sms. También se menciona que en Barcelona los trabajadores del transporte metropolitano han conseguido una jornada de
35 horas, y se pregunta si en Correos se pretende facturar paquetes desde casa. Varios participantes piden cerrar la empresa o privatizarla; uno sostiene que la plantilla de reparto y oficinas no puede teletrabajar, y otro recuerda que la huelga afecta a la sede central y a un sindicato propio, no a toda la plantilla.
Dónde está la bronca
La discusión se encona entre quienes ven el teletrabajo como un privilegio imposible en una empresa de reparto y quienes defienden que el conflicto es laboral y no político. Los primeros preguntan con sorna si los carteros van a conducir desde casa o si el teletrabajo es un eufemismo para días libres. Los segundos recuerdan que la mayoría de la plantilla son repartidores y personal de oficina, y que quien teletrabaja es el personal de la sede central. Ahí salta la bronca: unos acusan a los huelguistas de vagancia y de no darse cuenta de que la empresa pierde dinero; otros responden que la huelga es por obligar a trabajar el horario de contrato y que el calendario se aprobó antes de las elecciones. La sombra del pucherazo aparece pronto: un participante dice que esto forma parte del pucherazo, otro lo relaciona con el voto por correo y varios piden eliminar directamente el voto por correo o suspender las elecciones. Frente a eso, hay quien señala que el sistema de voto por correo es el único servicio de notificaciones que justifica hoy a Correos y propone integrar a la plantilla en Hacienda y Juzgados. También se cuela la política general: se menciona a Sánchez, a su suegro y a un supuesto cadáver político, y se pide privatizar la empresa para enviar a los trabajadores a la calle. El tono sube y baja: de la ironía sobre el correo electrónico como teletrabajo se pasa a la acusación directa de zanganada histórica.
Qué cambia respecto a antes
Hasta ahora el debate estaba en si la huelga afectaría al voto por correo. En este tramo la discusión se desplaza a la legitimidad del teletrabajo en Correos y a la sospecha de que la huelga esconde un pucherazo. La predicción de que el sistema informático falle en plena campaña no se ha cumplido todavía, pero varios foreros dan por hecho que habrá problemas. Entra un asunto nuevo: la propuesta de cerrar Correos y traspasar sus funciones de notificación a otros organismos. También se cuela la experiencia personal de un reparto deficiente, que aviva la indignación contra el servicio.
La anécdota que aviva el fuego
Un forero cuenta que su cartera llamó al timbre con violencia mientras dormía y se fue antes de que abriera, solo para dejar una carta que no necesitaba firma. Otro relata una espera de más de 40 minutos para recoger un paquete que, según él, nunca intentaron entregar en casa. Son dos testimonios que se usan en el hilo para pedir mano dura contra la empresa y su plantilla.