Estás usando un navegador desactualizado. Es posible que no muestre este u otros sitios web correctamente. Debe actualizar o usar un navegador alternativo.
Resumen del debate: CORREOS VA LA HUELGA INDEFINIDA
RESUMEN DEL DEBATE · 39 respuestas · actualizado el 21 Oct 2026
Publicidad
Correos se juega el voto por correo con una huelga indefinida
A seis semanas de las elecciones generales, la sede central de Correos en la calle Conde de Peñalver de Madrid ha iniciado una escalada de protestas que puede desembocar en una huelga indefinida a partir del 3 de noviembre. El detonante no es un convenio ni un salario: es la supresión del teletrabajo decidida por la dirección de Pedro Saura. Los paros parciales arrancaron este lunes y ya han coincidido con una caída general del sistema informático que paralizó las oficinas en toda España y dejó sin tramitar las solicitudes de voto por correo.
El calendario no puede ser más incómodo. La huelga indefinida empezaría justo antes de que la Oficina del Censo Electoral envíe la documentación a los electores, el 9 de noviembre, y se mantendría durante la campaña, que comienza el 13, y durante el plazo de depósito del voto, que termina el 25. El Sindicato Libre de Correos y Telecomunicaciones, que se presenta como mayoritario en la Comunidad de Madrid, insiste en que la protesta es «puramente laboral» y recuerda que el calendario se aprobó en asamblea antes de que se convocaran los comicios. La coincidencia, sin embargo, vuelve a poner a la empresa en el foco de un asunto sensible.
Qué hay detrás del fin del teletrabajo en Correos
Según fuentes sindicales, el detonante fue una visita del presidente a las oficinas. Al encontrarlas vacías, entendió que la plantilla no estaba trabajando, cuando en realidad lo hacía en remoto. A finales de junio, la empresa decidió eliminar el teletrabajo de forma unilateral. Seis años después de su implantación, sigue sin estar regulado en Correos, y en la sede no existe control horario, lo que impide a los empleados acreditar el trabajo realizado desde casa.
Hasta ahora, la plantilla teletrabajaba tres días y medio a la semana, y muchos empleados se instalaron fuera de Madrid, en otras provincias e incluso en las islas, convencidos de que el modelo era permanente. Varios trabajadores ya han llevado el conflicto a los tribunales a título individual.
Publicidad
El sistema que tramita el voto por correo, bajo sospecha
La primera señal de alarma llegó antes de que empezaran los paros. Este lunes por la mañana, una caída general del sistema informático paralizó las oficinas de Correos en toda España, donde solo se podían recoger paquetes, lo que impidió tramitar las solicitudes de voto por correo. Según fuentes sindicales, nadie atendió la incidencia hasta que la plantilla se incorporó a las 8:00, y el servicio no empezó a recuperarse, de forma parcial, hasta las 10:00.
El sindicato relaciona el fallo con el conflicto, aunque descarta cualquier sabotaje. Su versión es que buena parte del personal de tecnología aceptó salarios por debajo de mercado a cambio de poder teletrabajar y cubría de manera informal guardias nocturnas y de fin de semana. Con el fin del teletrabajo, ese apoyo ha desaparecido, y la preocupación se centra ahora en la estabilidad de Iris, el sistema con el que se tramita el voto por correo. Si vuelve a fallar en plena fase de envío y depósito de votos, advierten, «se puede liar la mundial».
El debate de fondo: empresa pública, pérdidas y privatización
Más allá del conflicto laboral, la discusión abre el melón de siempre: qué hacer con Correos. Hay quien sostiene que es una empresa con un modelo de negocio obsoleto, que pierde dinero en todas sus líneas y que no puede competir en el reparto de paquetes con los operadores privados. En el extremo opuesto, se argumenta que su función de servicio público —notificaciones judiciales, administrativas y voto por correo— no se mide en cuenta de resultados, y que privatizarla dejaría desatendidas zonas donde ninguna empresa querría operar.
Entre ambos, una tercera corriente apunta a que la solución no es ni el cierre ni la venta, sino redefinir su perímetro: quedarse con lo que solo ella puede hacer y externalizar el resto. El problema, señalan, es que nadie ha cuantificado aún qué parte de la plantilla es imprescindible para el voto por correo ni cuánto costaría mantenerla operativa durante un proceso electoral.
Qué pasa ahora con el voto por correo
La pelota está en el tejado de la negociación. Los paros parciales de 13:00 a fin de jornada continúan hasta el viernes, con tres jornadas de huelga completas el 27, 28 y 29 de octubre, y la indefinida a partir del 3 de noviembre. La empresa no ha anunciado por ahora marcha atrás en la supresión del teletrabajo, y los convocantes no han puesto sobre la mesa condiciones para desconvocar.
La pregunta que queda en el aire es incómoda: si el sistema informático vuelve a caer en plena campaña, ¿quién asume la responsabilidad de que miles de votos lleguen tarde? Nadie lo ha respondido todavía.
📊 OPINIONES
Peso aproximado de cada postura en el debate. No es una encuesta.
Conflicto laboral legítimo35%
Huelga oportunista en campaña45%
Privatizar o cerrar Correos20%
📌 DATOS
Huelga indefinida a partir del 3 de noviembre
Paros parciales diarios de 13:00 al viernes
Tres jornadas de huelga el 27, 28 y 29 de octubre
Teletrabajo de tres días y medio a la semana
Envío de documentación electoral el 9 de noviembre
📅 EVOLUCIÓN
Junio 2023La dirección de Correos elimina el teletrabajo de forma unilateral
Octubre 2023Caída general del sistema informático que impide tramitar solicitudes de voto por correo
27-29 octubre 2023Tres jornadas de huelga completa convocadas
3 noviembre 2023Inicio de la huelga indefinida
9 noviembre 2023La Oficina del Censo Electoral empieza a enviar la documentación