La mascarilla, la vacuna y el despido parten el consultorio en dos
El tramo arranca con dudas de ERTE y acaba con el abogado que abrió el hilo diciendo adiós. Atika anuncia que deja de atender consultas: teletrabaja, las preguntas se le acumulan y no quiere seguir con lo mismo cuando cierra el portátil. Antes de irse, deja el foro encendido con la guerra de la mascarilla en el trabajo.
Qué se ha sabido
Lo primero es el RD-l 15/2020. Un forero lo saca para recordar que su art. 22 mete en situación legal de desempleo a quien resolvió su contrato a partir del 1 de marzo de 2020 por un compromiso firme con otra empresa que luego desistió por el COVID. De fondo, la pregunta de siempre: juanforapor está en ERTE y duda si debe avisar de que tiene un hijo a cargo para cobrar más. La respuesta que da el hilo es que el papeleo lo lleva la empresa y que en estos ERTEs no hace falta apuntarse como demandante de empleo, aunque el SOC catalán diga lo contrario.
Azkenchack monta un caso de pluriempleo: cinco años a jornada completa, una reducción del 50% para empezar en otra empresa y, a los dos meses y medio, la nueva le ofrece fijo si deja la primera. Aquí aparece la regla de los 3 meses que aplica el SEPE para no tragarse bajas voluntarias seguidas de paro. Hay quien lo cuenta como un método de fraude que el SEPE ya rechaza en el 99% de los casos, y quien recuerda que la prestación se calcula sobre las bases de los 180 últimos días cotizados, no sobre lo que uno crea que le toca.
Tralaritralara describe una gestoría familiar con ERTE a los cinco trabajadores no familiares mientras los dueños y un hijo siguen sacando el trabajo a matacaballo. Atika lo tiene claro: si el inspector gira visita y los ve trabajando, ahí está la prueba.
En el plano normativo, germanalca pregunta por horas anuales y permisos en el convenio de la construcción. Le devuelven un enlace de Iberley:
el caso práctico sobre las consecuencias de aplicar un convenio que no corresponde.
Se suma al hilo Christine Lagarde, abogada en ejercicio con experiencia laboral. Y terraenxebre cierra su pelea con una sentencia favorable: reducción de 1/8 con horario a la carta, amparada en el 37.6 del Estatuto y el 139.1a de la LRJS, vigente hasta que el menor cumpla 12 años.
Dónde está la bronca
La guerra es la mascarilla. Casi_expepito cuenta que lleva un justificante médico por ansiedad para no ponérsela y que, cuando alguien se la pide, responde solicitando el DNI y avisando de que graba la conversación. Atika le contesta que la empresa es la encargada de la prevención de riesgos y que, sin justificarlo, él personalmente lo despediría. Eshpañavabien añade que si infringe una orden amparada por la normativa, puede acabar sancionado y ya lo discutirá en juicio.
Muskaty entra para contar que a ella la han despedido por no usar mascarilla, con un justificante que la empresa consideró insuficiente porque hablaba de quirúrgica y no de FFP2. Responde a un forero que le reprocha no protegerse con una descalificación personal; el reproche se queda ahí. Casi_expepito insiste en que el jefe de la brigada de la Ertzaintza le dijo que recursos humanos no puede exigirle el justificante sin dictamen judicial. Atika le pregunta por el artículo exacto y le recuerda que la Ertzaintza no es especialista en derecho laboral.
Aparte, el caso de la mutua. luisete99 cuenta que le operaron mal el hombro, que el traumatólogo no reparó el tendón roto y que la mutua insistía en que podía trabajar. Atika le manda a un laboralista y le avisa de que su caso es más contencioso que laboral puro. El forero insiste en volver a la mutua y atika zanja que el hombre es el único animal que cae dos veces en la misma piedra.
Qué cambia respecto a antes
Los ERTEs de fuerza mayor se ven con fecha de caducidad: en general hasta el 30 de junio, con prórrogas para actividades con restricciones sanitarias. Aparece la rotación, prohibida de facto en el de fuerza mayor y posible en un segundo ERTE por causas objetivas, con períodos de actividad que se comunican al SEPE. La vacuna entra en el debate: no hay ley que obligue, y el empresario no pinta nada en los avisos de vacunación. Y la reducción de jornada por guarda legal se convierte en el blindaje favorito para quien vuelve de una maternidad.
El consultorio se apaga
Atika lleva cinco años respondiendo gratis y lo dice sin adornos: se le acumulan las consultas, el trabajo le come el tiempo y ya no puede atender como debiera. Antes de marcharse en agosto, avisa de que responderá a lo pendiente a la vuelta. Cuando vuelve, anuncia el final y da paso a quien quiera seguir. Deja también un aviso sobre las leyendas urbanas del derecho laboral:
un artículo que asegura que tener hijos da prioridad para elegir vacaciones y que no se sostiene salvo que lo diga el convenio.