Núcleo Nacional desconvolca la manifestación y su web cae
El hilo arranca con un vídeo de YouTube (
) y otro (
) que se comentan sin mucho detalle. Pero el tono cambia cuando alguien pega el comunicado oficial de Núcleo Nacional: la manifestación prevista para este fin de semana queda desconvocada. La web del grupo,
nucleonacional.com, también deja de estar accesible, según varios mensajes. La operación policial sigue siendo el eje, pero ahora el foco se desplaza a las consecuencias y a las teorías sobre quién está detrás.
Qué se ha sabido
El dato más concreto es el comunicado de Núcleo Nacional, que un forero copia: «Frente a la intensa represión desplegada por el Estado y su aparato policial en las últimas horas, y ante la situación de fuerza mayor que afecta a varios de nuestros referentes, Núcleo Nacional informa que queda desconvocada la manifestación prevista para este fin de semana». Es la primera vez que el grupo se pronuncia en el hilo. Además, varios participantes confirman que la web oficial ha sido intervenida o ha caído: «les han intervenido la web Núcleo Nacional», escribe uno. No hay más datos oficiales sobre el número de detenidos ni sobre las armas incautadas. La cifra de **doce detenidos** se mantiene, pero no se amplía.
Dónde está la bronca
La discusión se divide en tres frentes. El primero es el de la autoría intelectual: varios mensajes especulan con que los detenidos son «putas del CNI» o agentes encubiertos. Un participante lo desarrolla: «son putas/siervos del CNI, no agentes del CNI. Que sirvan al CNI no quiere decir que tengan los mismos derechos y prebendas que el personal del CNI con contrato». La teoría no aporta pruebas, pero se repite con insistencia. El segundo frente es el de la utilidad del operativo: hay quien sostiene que el grupo había dejado de ser útil como antagonista y que por eso se le suelta la mano. «Pensaba que iban a utilizar la bala de NN cuando estuviéramos mucho más cerca de las
elecciones. No deben ir muy bien las cosas, acaban de gastar esa bala», escribe un forero. La idea del «juguete roto» sobrevuela, aunque nadie la documenta. El tercer frente es el de la
libertad de expresión: un participante afirma que «expresarte en este régimen censor con leyes a medida es delito» y muestra su apoyo a los detenidos. La respuesta no se hace esperar: otro le recuerda que está siendo investigado por «incitación al odio, asociación ilícita y tenencia de armas» y le advierte: «ojo con lo que escribes como CM de NN, que cualquier día de estos te investigan a ti». La ironía también aparece: «¿Y se sabe cuánto odio han incautado y de qué calibre?», pregunta uno, retomando la broma de la contabilidad del odio. La
guerra de etiquetas sigue: «A vox nunca le ha pasado nada así eh», dice un mensaje, mientras otro responde que «caen todos los grupos terroristas menos la PSOE». Nadie aporta datos que sostengan la comparación.
Qué cambia respecto a antes
El paso más importante es la desconvocatoria de la manifestación, que hasta ahora era solo una hipótesis sobre el calendario. También se confirma la caída de la web, un hecho nuevo que no se había mencionado. La teoría del montaje pierde fuerza como argumento principal y gana terreno la especulación sobre el CNI y sobre el momento político. La predicción de que el operativo tapaba otros asuntos no se ha cumplido ni desmentido: simplemente se ha desplazado el foco. El hilo sigue sin datos sobre las armas o los cargos concretos, y la discusión se estanca en las mismas preguntas.
El cálculo que nadie hace
Alguien intenta comparar la operación con otras: «Más detenidos que en Ceuta», pero la comparación no lleva más datos. La cifra de **doce** se repite sin que se sepa cuántos son por cada delito. Tampoco hay un recuento de material intervenido. La ironía sobre el «odiometro» y las «traviesas de vía» resume la falta de información: «Se mira más el odiometro que las traviesas de vía», escribe un participante.