El hilo se rompe: tres petroleros, Kuleba y la Royal Navy de teatro
El tramo arranca con un dato que nadie discute:
el acuerdo de diésel no es de ayer, es del 15 de septiembre, y los
tres petroleros salieron hace más de tres semanas. Lo suelta un forero y deja el resto del hilo colgando. A partir de ahí, la conversación se parte en dos: los que discuten sobre el acuerdo y los que se dedican a otra cosa.
Qué se ha sabido
El dato duro lo pone un participante:
tres petroleros, salidos
hace más de tres semanas, con el acuerdo firmado el
15 de septiembre. Nada más. El resto del tramo son enlaces y tuits.
Se comparten dos tuits de
Tymofiy Mylovanov con declaraciones del exministro de Exteriores ucraniano
Dmytro Kuleba. En el primero, Kuleba sostiene que la historia de que Boris Johnson frenó a Zelenski para firmar el acuerdo de Estambul es «absurda» y que Rusia usó las conversaciones como cobertura para su ataque. En el segundo, añade que en abril Ucrania había aprendido dos cosas: que no se estaba desmoronando y que Rusia no era invencible. Después llegó Bucha. El documento que se llevó a Estambul, dice, no era un acuerdo de paz, era «un acto de capitulación envuelto en palabras suaves».
También se enlaza la pieza original del
Daily Mail con las declaraciones de Johnson, que ya se comentaron en la primera entrega.
Un participante aporta una experiencia personal: dice haber vivido semanas en Bielorrusia, meses en Rusia y años en Ucrania, y a partir de ahí sostiene que ayudar a Putin a seguir matando en Ucrania es indefendible. Otro responde con el Holodomor y la masacre de Katyn.
Dónde está la bronca
El hilo se rompe en dos frentes. El primero es el de siempre: si Rusia invade sin justificación o si EEUU provocó el conflicto. Un forero responde a otro que está defendiendo la invasión de Ucrania, no a España. La réplica es que el enemigo real está «en el sur», apoyado por fuerzas anglosionistas y francesas. Otro participante sostiene que a Rusia no se le puede hacer la guerra, y ahí salta la discusión sobre si eso es rendirse o ser realista.
El segundo frente es el de la Royal Navy. Un forero lo resume:
mientras la Royal Navy no intercepte un petrolero con diésel ruso para EEUU, todo lo que diga ese payaso son palabras vacías, teatrillo barato. Es la línea que más se repite: la propuesta de Johnson no se discute por legalidad, se descarta por inútil. Nadie cree que la flota británica vaya a parar nada.
En medio, el tono se degrada. Hay mensajes que cruzan descalificaciones graves, que este artículo no reproduce, y acusaciones de traición. Un participante responde a otro que se le han acabado los argumentos y el otro le contesta que se vaya del país. La conversación se atasca en insultos y en quién tiene derecho a opinar sobre España.
Hay quien cambia de tercio y ataca a Johnson por su pasado: que si metió a la UE en una guerra contra Rusia, que si fue el perrito preferido de EEUU cuando Washington quería los recursos rusos y ahora no sabe qué ladrar. Otro recuerda que a Johnson lo echaron del gobierno y pregunta qué hace metido en estos berenjenales. Un participante apunta una ironía:
igual Johnson pensaría distinto si de ese diésel dependieran los medicamentos que le dieron cuando estuvo grave por covid.
Qué cambia respecto a antes
Entra un dato concreto que no estaba: la fecha del acuerdo,
15 de septiembre, y el número de petroleros,
tres. Eso rebaja el tono apocalíptico de las entregas anteriores: el acuerdo no es de ayer y los barcos llevan semanas navegando. También entran los tuits de Kuleba, que atacan directamente la versión de que Johnson frenó la paz en 2022. Es la primera vez que aparece una fuente ucraniana citada por su nombre en este tramo.
Lo que no cambia: nadie sabe qué ha prometido Ucrania a cambio, ni qué está dispuesto a ceder Putin. El hilo sigue partido y el tramo acaba sin que nadie mueva ficha.