Ayuso rompe con González Amador tras un verano de idas y venidas
La presidenta de la
Comunidad de Madrid, Isabel Díaz
Ayuso, y el empresario Alberto González Amador han puesto fin a su relación sentimental. La ruptura se dio por hecha cuando la política se mudó a Puerta de Hierro el pasado mes de agosto, según las informaciones publicadas, y ninguno de los dos se ha pronunciado públicamente para confirmarla o desmentirla. La relación, que salió a la luz en 2021, ha estado marcada por los procesos judiciales del empresario.
El desgaste venía de lejos. Fuentes cercanas a la
pareja describen la relación como una montaña rusa de la que no lograron salir, con fricciones continuas que aparentaban normalidad de cara al exterior. Durante el verano se sucedieron las típicas idas y venidas de una pareja al borde de la ruptura, hasta que la presidenta decidió poner punto y final y cambiar de domicilio. La mudanza a Puerta de Hierro también servía para retirar la lupa sobre dónde vivía la política después de varias polémicas.
El periplo judicial de González Amador
La investigación de Hacienda comenzó en 2022, pero no se hizo pública hasta 2024, cuando trascendió que la Agencia Tributaria señalaba a González Amador por un presunto fraude fiscal de 350.951 euros en los ejercicios de 2020 y 2021. Según la Fiscalía, el empresario habría utilizado facturas falsas para reducir su tributación. El caso abrió un segundo frente en el corazón de la Fiscalía: la difusión de un correo en el que el abogado de González Amador ofrecía reconocer dos delitos fiscales a cambio de un pacto desencadenó una investigación contra el entonces fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, que acabó condenado por revelación de secretos por el Tribunal Supremo en noviembre de 2025.
Mientras todo esto se sucedía en los tribunales, Ayuso mostraba naturalidad y señalaba una caza política hacia su persona que se extendía a su pareja. «Era algo que me esperaba porque desde hace cinco años todos los días me pasa algo similar», declaró entonces, cerrando filas en torno a él. La defensa pública no impidió que el noviazgo acumulara momentos de tensión.
Del rumor con Juan Soto Ivars a la amistad con Nacho Cano
En los últimos meses a la presidenta se le han atribuido otros posibles vínculos sentimentales. Uno de ellos fue el periodista Juan Soto Ivars, un rumor que Ayuso ni siquiera se molestó en desmentir y que el propio periodista sí consideró oportuno aclarar. Desde que abandonara el centro de Madrid, el cantante Nacho Cano, amigo íntimo de la política, ha sido visto en varias ocasiones por la zona en la que vive Ayuso. Ninguno de los dos ha ocultado esa estrecha amistad, y puede que el exintegrante de Mecano se haya convertido en uno de los grandes apoyos de la presidenta tras la ruptura.
La vida personal de la presidenta entra de lleno en el terreno de la opinión política. Hay quien sostiene que su condición de soltera sin cargas familiares la hace más difícil de chantajear y que la ausencia de familia tradicional no debería ser un demérito para gobernar. En contra pesa el argumento de que la ejemplaridad pública exige una vida personal estable, y que la sucesión de parejas a los 48 años encaja mal con el perfil que cierta derecha reivindica. Hay quien reclama para el cargo un perfil de gestor probado en la empresa y en la familia; otros responden que en política española ese estándar nunca se ha aplicado a nadie.
Qué pasa con la agenda política de la presidenta
La ruptura no altera, en principio, su posición institucional. Ayuso sigue al frente de la Comunidad de Madrid y prepara la publicación de Íntimo, las memorias que salen a la venta el próximo 2 de diciembre, donde se espera que repase su trayectoria personal y política. Su rutina, según las informaciones publicadas, incluye salir a correr todas las mañanas y una presencia más activa en redes sociales, con imágenes que han tenido amplia celebración.
El final de la relación deja un reguero de incógnitas que nadie ha despejado: ni ella ni él han confirmado oficialmente la ruptura, y el proceso judicial contra el empresario sigue su curso. Con la sentencia del Supremo sobre el fiscal general ya dictada, el foco vuelve a los juzgados que afectan directamente a González Amador. La política madrileña, mientras, afronta el tramo final del año con una autobiografía en camino y una vida sentimental que vuelve a ser asunto de interés público.